Peso mexicano frente al dólar: volatilidad, nearshoring y proyecciones cambiarias

Señales mixtas caracterizan el comportamiento reciente del tipo de cambio entre el peso mexicano y el dólar estadounidense. Con una cotización que se ha mantenido en torno a los 17.98 pesos por dólar, el mercado cambiario registra una volatilidad del 10.49%, nivel que supera el referente histórico del 7.73% y que refleja un entorno de incertidumbre macroeconómica tanto doméstica como global. En términos anuales, el dólar acumula una variación negativa de 3.22% frente al peso, lo que sugiere un periodo de relativa fortaleza de la moneda nacional.

Entre los factores estructurales que los especialistas identifican como determinantes del tipo de cambio destacan la renegociación del T-MEC, las políticas arancelarias de Estados Unidos, el ritmo de crecimiento económico de México y la postura de la Reserva Federal. Una posible flexibilización de tasas por parte de la Fed hacia finales de 2025 y durante 2026 podría debilitar al dólar a escala global, generando presión a la baja sobre el par MXN/USD. A esto se suma el potencial impacto del nearshoring: la reconfiguración de cadenas de suministro hacia México representa una fuente sostenida de entrada de divisas que, según analistas del sector, podría consolidar la fortaleza del peso en el mediano plazo.

Proyecciones de instituciones financieras y organismos públicos sitúan el tipo de cambio al cierre de 2026 en un rango de 19.30 a 20.50 pesos por dólar. La Secretaría de Hacienda estima un nivel de 19.70 pesos, mientras que analistas consultados por el Banco de México anticipan entre 20.00 y 20.50 pesos. Estas estimaciones ubican al peso cerca del centro del rango histórico de la última década, que oscila entre 16.00 y 22.00 pesos por dólar. Para los estrategas corporativos con exposición cambiaria, este escenario subraya la importancia de instrumentos de cobertura y una lectura activa de las variables macroeconómicas que inciden en la paridad.