Cobertura de medicamentos para adultos mayores: una brecha que se amplía
Cerca de 638,000 adultos mayores quedarán sin acceso a planes de salud con cobertura de medicamentos recetados para 2027, según proyecciones que analizan la evolución del mercado de aseguramiento médico en Estados Unidos. Esta cifra representa un incremento de casi 60% respecto a los 399,000 beneficiarios que ya enfrentaban esa limitación en 2026, una señal de alerta sobre la sostenibilidad de los modelos de cobertura privada para segmentos de alta vulnerabilidad.
El fenómeno abarca 193 condados distribuidos en 16 estados y varios territorios, con casos extremos como Alaska, donde históricamente la oferta de planes ha sido escasa y para 2027 se proyecta nula. Esta concentración geográfica revela una asimetría estructural: los mercados de menor densidad poblacional o mayor dispersión territorial son los primeros en quedar fuera del radar de rentabilidad de los aseguradores privados. Cuando los márgenes se comprimen —por incremento en costos de medicamentos, cambios regulatorios o ajustes en subsidios gubernamentales— las aseguradoras priorizan los mercados más rentables y abandonan los periféricos.
Para estrategas de salud corporativa y tomadores de decisiones en América Latina, este escenario ofrece una lectura prospectiva relevante: los sistemas mixtos —donde el Estado delega cobertura en operadores privados mediante subsidios— son vulnerables a retracciones de mercado cuando las condiciones económicas cambian. México, con un sistema de salud en proceso de reconfiguración y una población envejeciente que crecerá significativamente hacia 2030 según proyecciones del CONAPO, enfrenta el riesgo de replicar estas brechas si no se diseñan mecanismos de cobertura universal que no dependan exclusivamente de la lógica de rentabilidad privada. La pregunta estratégica no es si ocurrirá una contracción similar, sino cuándo y qué tan preparadas estarán las instituciones para responder.



