Expansión masiva de infraestructura 5G redefine la conectividad móvil en Colombia
Millicom ejecutará una inversión de 8.5 billones de pesos colombianos en infraestructura de telecomunicaciones durante los próximos cuatro años, en lo que representa la apuesta más grande en los más de 35 años de historia del grupo en la región. Sumada a los 4.5 billones de pesos destinados previamente a la adquisición de operaciones locales, la inversión total asciende a 13 billones de pesos, una cifra que posiciona a Colombia como mercado estratégico prioritario para el desarrollo de redes de nueva generación en América Latina.
Desde una perspectiva de infraestructura, los recursos se orientarán en tres ejes principales: la ampliación de capacidad en antenas existentes para responder a un crecimiento del tráfico de datos estimado en 15% interanual, la expansión de la cobertura 5G del 40% actual al 80% de las principales ciudades, y el despliegue de más de 1,100 nuevos sitios en zonas sin conectividad. Para 2028, la red total proyectada alcanzará 11,500 sitios activos, con presencia 5G en 324 municipios frente a los 128 actuales. Según datos del sector, América Latina registra aún una de las brechas de conectividad más amplias del mundo en desarrollo: el Foro Económico Mundial estima que más del 30% de la población rural latinoamericana carece de acceso a banda ancha móvil, lo que convierte inversiones de esta escala en factores críticos de competitividad territorial.
Entre las áreas geográficas priorizadas figuran municipios de alta vulnerabilidad digital: Carmen del Darién, Riosucio y Medio Baudó en el departamento del Chocó; Providencia y Santa Catalina en el archipiélago de San Andrés; y San Andrés de Tumaco en Nariño. En conjunto, estas localidades concentran a más de 360,000 habitantes sin acceso a red móvil. Para los estrategas corporativos e inversores, este movimiento señala una tendencia clara: los operadores de telecomunicaciones están migrando de modelos de rentabilidad urbana hacia estrategias de expansión territorial que anticipan marcos regulatorios de universalización del servicio y nuevos incentivos fiscales vinculados a la conectividad rural. El refuerzo simultáneo de la red de fibra óptica como columna vertebral del sistema apunta, además, a sostener la demanda de servicios empresariales de alta capacidad, un segmento de crecimiento acelerado en mercados emergentes.



