Furgones eléctricos de última milla: la transición que redefine la logística urbana

Vehículos comerciales eléctricos diseñados específicamente para la distribución urbana comienzan a consolidarse como una alternativa viable en mercados latinoamericanos, señal de que la transición hacia flotas de cero emisiones en el segmento de última milla avanza más allá de los pilotos experimentales. El ingreso de furgones eléctricos medianos al mercado argentino ilustra una tendencia que analistas de McKinsey identifican como uno de los vectores de mayor crecimiento en movilidad comercial para la región: la electrificación del transporte de carga ligera en entornos urbanos densos. Los parámetros técnicos que definen la nueva generación de furgones eléctricos para distribución resultan relevantes para los estrategas de logística. Autonomías de entre 245 y 310 kilómetros por ciclo de carga, capacidades de carga útil de hasta 1,425 kilogramos y tiempos de recarga rápida —del 20% al 80% en menos de 50 minutos mediante conectores CCS2— comienzan a cerrar la brecha operativa que históricamente frenó la adopción masiva. Según el Foro Económico Mundial, el costo total de propiedad de vehículos eléctricos comerciales ligeros podría ser entre 15% y 25% inferior al de sus equivalentes de combustión interna hacia 2027, impulsado principalmente por la reducción en costos de mantenimiento y energía. Plataformas desarrolladas nativamente para propulsión eléctrica —con motores integrados directamente en el eje y coeficientes aerodinámicos comparables a los de vehículos de pasajeros— representan un salto de eficiencia respecto a las conversiones de plataformas térmicas que dominaron la primera ola de electrificación comercial. Para los responsables de flotas corporativas y operadores logísticos, la señal estratégica más relevante no es el vehículo en sí, sino la velocidad con que fabricantes de origen asiático están construyendo redes de distribución y soporte técnico en América Latina. Una red de 26 puntos de venta en Argentina, con proyecciones de expansión, replica el modelo de penetración que estos actores ejecutaron exitosamente en mercados como Brasil y Chile. Gartner proyecta que para 2028, más del 30% de las flotas de reparto urbano en ciudades latinoamericanas de más de un millón de habitantes incorporarán al menos un segmento eléctrico. Las empresas que inicien ahora los ciclos de prueba —recopilando datos reales de consumo, mantenimiento y operación— estarán mejor posicionadas para escalar cuando la infraestructura de carga pública alcance masa crítica. Foton Argentina forma parte de este movimiento, con pruebas en curso de múltiples modelos eléctricos y de gas natural comprimido orientadas a mapear las necesidades específicas del mercado local.