Conservación ambiental y divulgación científica, reconocidas en premios internacionales de biodiversidad
Tres iniciativas que representan frentes distintos de la acción ambiental —la aplicación de la ley, la comunicación visual y la divulgación científica— fueron reconocidas en la 21ª edición de los Premios Biodiversidad, uno de los reconocimientos más importantes del mundo hispanohablante en materia de conservación. Los galardonados corresponden a categorías que reflejan una visión ampliada de lo que significa proteger la biodiversidad: ya no solo desde la ciencia, sino desde la seguridad, el periodismo y la pedagogía masiva.
Entre los premiados destaca el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), fundado en 1988, cuya Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA) ha consolidado un modelo de inteligencia aplicada al crimen ambiental: tráfico internacional de especies, gestión ilegal de residuos peligrosos y prevención de incendios forestales de gran escala. Su reconocimiento evidencia una tendencia global documentada por la Interpol y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA): el crimen ambiental es hoy la cuarta actividad ilícita más lucrativa del mundo, con un valor estimado entre 110,000 y 281,000 millones de dólares anuales, lo que exige respuestas institucionales especializadas y coordinadas. En la categoría de Educación y Comunicación Medioambientales en España fue reconocido el fotoperiodista Pedro Armestre, cuya trayectoria de más de tres décadas documenta la crisis climática y de biodiversidad con rigor documental y proyección internacional. El jurado valoró especialmente el impacto emocional de su obra como herramienta de sensibilización, un enfoque que coincide con lo señalado por el Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services (IPBES): la brecha entre el conocimiento científico y la acción ciudadana se cierra, en gran medida, a través de narrativas visuales accesibles.
En la dimensión global de la divulgación científica, el Grupo de Estudios del Mar Profundo de Argentina (GEMPA) fue premiado por una expedición al talud continental argentino a casi 4,000 metros de profundidad, realizada en colaboración con el Schmidt Ocean Institute. Las 34 transmisiones en directo de esa exploración acumularon 20 millones de visualizaciones y permitieron identificar cerca de 40 tipos de invertebrados potencialmente nuevos para la ciencia, mostrando en tiempo real especies nunca antes documentadas. Este caso ilustra un modelo emergente de ciencia abierta y participativa que organizaciones como la UNESCO y la National Geographic Society han señalado como clave para democratizar el conocimiento oceanográfico. Los Premios Biodiversidad, establecidos en 2004 y renovados en esta edición con una ampliación de cuatro a siete categorías y una dotación total de 1.3 millones de euros, consolidan su posición como referente para medir el estado del ecosistema de conservación en el mundo hispanohablante. En las próximas semanas se anunciarán los ganadores de las categorías correspondientes a Latinoamérica, África, el ámbito global y el Premio Biophilia, lo que completará un mapa de iniciativas con implicaciones directas para la agenda ESG corporativa y las políticas públicas de sostenibilidad en la región.



