Cuando el estrés laboral no termina al acostarse: burnout y calidad del sueño

Dormir suficientes horas no siempre garantiza un descanso reparador. Despertar con cansancio de forma recurrente, incluso tras una noche completa de sueño, puede ser una señal de que el estrés sostenido está interfiriendo con la calidad del descanso y el bienestar cotidiano. "Si duermes suficientes horas y aun así despiertas cansado, podrías estar experimentando burnout. Cuando vivimos bajo presión durante mucho tiempo, al cuerpo se le dificulta relajarse, lo cual puede alterar la calidad del sueño. Este es uno de los motivos por los que, a veces, sentimos que dormimos y no descansamos", explica el Dr. Pelagio Felix, cardiólogo.

Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye el burnout en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) como un fenómeno vinculado específicamente al contexto laboral, no como una enfermedad en sí misma. Sus tres características principales son: agotamiento o falta de energía, mayor distanciamiento mental del trabajo con negatividad o apatía, y reducción de la eficacia profesional. El impacto va más allá del rendimiento: estimaciones conjuntas de la OMS y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indican que trabajar 55 horas o más por semana se asocia con un riesgo 35% mayor de sufrir un accidente cerebrovascular y 17% mayor de morir por cardiopatía isquémica, en comparación con jornadas de 35 a 40 horas. Esto se tradujo en aproximadamente 745 mil muertes por ambas causas en el mundo durante 2016.

En México, la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024 del INEGI reporta que la población de 12 años y más duerme en promedio 52.5 horas semanales —alrededor de 7.5 horas diarias—, cifra que apenas alcanza el límite mínimo recomendado. Detrás de ese promedio, el problema persiste: de acuerdo con la Clínica de Trastornos del Sueño de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al menos 45% de los adultos duerme mal y 30% presenta somnolencia diurna excesiva, factor asociado al riesgo de accidentes vehiculares. Ante este panorama, adoptar horarios regulares, reducir estímulos antes de dormir y acondicionar entornos propicios para el descanso son medidas que pueden contribuir a una rutina más consistente. "Crear una rutina antes de dormir y tener un buen ambiente de descanso es muy importante. Si crees que presentas burnout, acude con un profesional de la salud", añade el Dr. Felix.

Marca Luuna ha abordado esta problemática desde el diseño de soluciones orientadas al confort y el descanso, buscando generar conciencia sobre la importancia de construir hábitos y espacios que faciliten la desconexión de las exigencias cotidianas. No obstante, dormir bien no sustituye la atención médica o psicológica: cuando el cansancio es persistente, afecta la vida diaria o se acompaña de cambios emocionales, la evaluación por parte de un profesional de la salud resulta indispensable.