Departamentos de tres dormitorios lideran preferencias en el mercado inmobiliario de Lima

Tres dormitorios se consolidan como el estándar preferido en el mercado de vivienda nueva de Lima Metropolitana y Callao. Entre enero y julio de 2026, este segmento concentró el 39% de las ventas totales, con 17,871 unidades comercializadas, lo que representa un crecimiento del 25.4% frente al mismo periodo del año anterior. La cifra posiciona a este formato como el eje central de la demanda residencial en la capital peruana, por encima de tipologías de uno y dos dormitorios que históricamente dominaron los proyectos de menor inversión.

Detrás de esta tendencia existe un cambio estructural en los criterios de decisión de compra. Un estudio reciente indica que el 73% de los compradores prioriza la distribución de los espacios sobre factores como el precio o la ubicación. Ricardo Arbulú Soto, gerente general de Ciudaris, señala que la funcionalidad de los ambientes es determinante, especialmente en hogares con integrantes de distintas edades y necesidades. A esto se suma la valoración creciente de las áreas comunes: espacios para trabajo remoto, ejercicio y socialización dentro del propio edificio se han convertido en atributos que inciden directamente en la decisión final. Este fenómeno refleja una reconfiguración del concepto de vivienda, acelerada por los cambios en los patrones de trabajo y vida familiar registrados desde 2020.

Desde la perspectiva financiera, los datos del Banco Central de Reserva del Perú correspondientes al primer trimestre de 2026 muestran que el precio mediano de venta en un panel de 12 distritos de los segmentos alto y medio alcanzó USD 2,042 por metro cuadrado. Las brechas entre distritos son significativas: La Molina registra el precio mediano más bajo con USD 1,510 por metro cuadrado, seguida por San Miguel (USD 1,637) y Santiago de Surco (USD 1,818). Para un departamento de 70 metros cuadrados, esa diferencia puede traducirse en hasta USD 8,900 adicionales dependiendo de la zona, lo que obliga a los compradores a equilibrar aspiraciones de ubicación con capacidad de endeudamiento. Para los estrategas del sector inmobiliario e inversores institucionales, la consolidación del formato de tres dormitorios como producto líder anticipa una presión sostenida sobre la oferta de proyectos que combinen metraje funcional, áreas comunes de calidad y precios competitivos en distritos de demanda media.