Mercado de combustibles: repunte puntual que no oculta la fragilidad del consumo automotriz
Septiembre marcó un punto de inflexión estadístico en el mercado de combustibles: las ventas crecieron 1.96% interanual, alcanzando 1,403,856 metros cúbicos a nivel nacional, tras siete meses consecutivos de contracciones. Sin embargo, este repunte debe leerse con cautela. El motor del crecimiento fue exclusivamente el gasoil —cuya demanda aumentó 6.29%—, mientras que las naftas, el segmento que mejor refleja el pulso del consumo de los hogares y la movilidad privada, cerraron el mes con una caída conjunta del 1.27%. En términos acumulados, el período enero-septiembre todavía registra una contracción cercana al 2.4%, lo que sitúa el dato mensual más como una corrección técnica que como un cambio de ciclo.
La divergencia entre gasoil y naftas es el dato analíticamente más relevante. El gasoil grado 3 (premium) lideró el avance con un alza de 6.61%, seguido por el grado 2 (común) con 6.08%, sumando juntos más de 626,000 metros cúbicos. Este comportamiento está asociado al sector agropecuario y al transporte de carga, actividades con ciclos propios que no necesariamente reflejan la salud del consumo urbano. En contraste, la nafta súper —que representa aproximadamente el 41% de las ventas totales en estaciones de servicio y es un proxy directo del uso del automóvil particular— retrocedió 2.17% interanual, pasando de 583,318 a 570,688 metros cúbicos. Según análisis del sector energético, este indicador está estrechamente correlacionado con la actividad económica cotidiana de los hogares de ingresos medios, lo que convierte su caída sostenida en una señal de alerta para estrategas y analistas de consumo.
Desde una perspectiva regional, 14 de las 24 jurisdicciones analizadas reportaron incrementos interanuales en septiembre, frente a solo cuatro en agosto. Las provincias de perfil agropecuario —Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba— concentraron buena parte del dinamismo, consistente con la hipótesis de que el gasoil agrícola explica gran parte del repunte. La Pampa lideró las alzas con un crecimiento del 14.04%, mientras que la provincia de Buenos Aires, el mercado más grande del país, creció un moderado 2.05%. En el extremo opuesto, Santa Cruz registró la mayor contracción con una baja del 8.97%. Para los estrategas corporativos, el patrón geográfico confirma que el repunte no es homogéneo ni estructural: responde a factores estacionales del agro más que a una recuperación generalizada del consumo. La pregunta que define el horizonte de los próximos trimestres es si la nafta —y con ella la movilidad privada— encontrará un piso antes de que el acumulado anual profundice su deterioro.



