Sector cementero enfrenta desaceleración sostenida con caídas en consumo, producción y exportaciones
Señales de enfriamiento se acumulan en el sector cementero español: el consumo cayó 8.1% en septiembre respecto al mismo mes del año anterior, alcanzando 1,367,833 toneladas. Este resultado marca el tercer mes consecutivo de descensos y confirma una tendencia de desaceleración que comenzó a manifestarse desde el verano, según declaró la directora general de la asociación sectorial. A pesar de este retroceso mensual, el acumulado de los primeros nueve meses del año aún registra un crecimiento del 3%, con 12,364,731 toneladas consumidas, lo que representa 357,916 toneladas adicionales frente al mismo período del año previo.
Más allá del consumo interno, los indicadores de comercio exterior refuerzan la lectura de un sector bajo presión. Las exportaciones de cemento cayeron 20% en septiembre, totalizando 271,794 toneladas frente a las 339,924 del mismo mes del año anterior. En el acumulado enero-septiembre, las ventas al exterior retrocedieron 15.2%, con 522,964 toneladas menos que en el período comparable. Las importaciones de cemento y clínker también registraron una contracción severa: -30.2% en septiembre y -26% en el acumulado de nueve meses. Por su parte, la producción cayó 11.7% en el mes, aunque el acumulado anual apenas muestra una variación negativa de 0.5%, lo que sugiere que las plantas han moderado su ritmo de fabricación en respuesta a la menor demanda.
Para los estrategas del sector construcción e infraestructura, estos datos configuran un escenario de ajuste que exige atención. El consumo anual móvil —entre octubre de 2025 y septiembre de 2026— todavía refleja un crecimiento del 6.5% con 17,010,838 toneladas, lo que indica que la base de comparación sigue siendo favorable en el mediano plazo. Sin embargo, la convergencia de caídas en consumo, producción, exportaciones e importaciones en un mismo trimestre es una señal que los tomadores de decisiones en infraestructura, promotoras y cadenas de suministro de materiales no deben subestimar. La velocidad con que se modera esta desaceleración en los próximos meses determinará si el sector logra cerrar el año con un balance positivo o entra en una fase de contracción más estructural.



