Economía circular: por qué cerrar bien un piloto vale más que lanzarlo
Cerrar formalmente un piloto de economía circular es tan estratégico como lanzarlo. Sin embargo, un informe de 2023 que revisó 50 anuncios y actualizaciones sobre programas piloto de economía circular entre 2017 y 2023 encontró que solo dos mostraron mediciones de impacto claras. El resto se desvaneció sin documentación, sin cierre oficial y sin transferencia de aprendizajes. Estos proyectos 'zombis' representan uno de los mayores desperdicios de capital intelectual en las agendas de sostenibilidad corporativa.
Un caso que ilustra la excepción a esta tendencia proviene del sector de materiales para construcción. Una línea de revestimientos para pisos elaborada con hierba, bambú y materiales naturales provenientes de comunidades artesanales en India generó interés genuino en el mercado, pero no logró convertirlo en ventas sostenidas. La razón: los clientes valoraban la narrativa de origen del producto, pero no estaban dispuestos a comprometer rendimiento técnico por ella. La conclusión estratégica fue directa y aplicable a cualquier industria: la innovación en sostenibilidad debe resolver primero el problema del cliente, no al revés. Con esa claridad, el piloto se cerró de manera formal y deliberada, con participación de múltiples equipos y basándose en datos de ventas y retroalimentación documentada.
Lo que distingue a las organizaciones con mayor madurez en economía circular no es el número de pilotos que lanzan, sino la capacidad de convertir los cierres en activos estratégicos. En el caso analizado, las capacidades desarrolladas para construir cadenas de suministro con comunidades y organizaciones no gubernamentales se reutilizaron años después en un programa que permitió a comunidades pesqueras en Filipinas y Camerún vender redes de nylon desechadas, transformadas en hilo para nuevos productos. Entre 2012 y 2020 se recolectaron más de 224 toneladas métricas de redes. Ese aprendizaje acumulado derivó en la participación como miembro fundador de un consorcio internacional orientado a mantener el plástico fuera del océano. Para los equipos de estrategia e innovación, la lección es estructural: antes de lanzar cualquier piloto, es necesario establecer términos de salida claros y definir cómo se compartirán las lecciones aprendidas, independientemente del resultado comercial.



