Estabilidad cambiaria y contracción económica: el dilema monetario de Cuba
Estabilidad aparente en el mercado cambiario cubano contrasta con un deterioro económico de fondo que las autoridades reconocen abiertamente. El dólar estadounidense se mantiene cotizado en torno a los 24 pesos cubanos en el mercado informal, con una volatilidad del 0.85%, significativamente por debajo del umbral de referencia del 2.85%. Esta calma cambiaria, sin embargo, no refleja solidez macroeconómica, sino la rigidez de un sistema con acceso limitado a divisas y controles estructurales sobre el mercado.
Entre 2020 y 2024, la economía cubana se contrajo un 11% acumulado, con una caída del PIB del 1.1% en 2024, marcando el segundo año consecutivo de retroceso. Las proyecciones oficiales para 2026 estiman un crecimiento del 1%, sustentado en una recuperación parcial del turismo y los ingresos por exportación de servicios médicos, sector que sigue siendo la principal fuente de divisas del país. El déficit fiscal proyectado asciende a 74,500 millones de pesos cubanos, equivalentes a aproximadamente 3,100 millones de dólares al tipo de cambio oficial para empresas. En paralelo, la inflación en el mercado formal se estima en 10% para el próximo año, una reducción respecto al 14.07% registrado al cierre del ciclo anterior, aunque las presiones sobre precios en el mercado informal siguen siendo considerablemente mayores.
Para los estrategas e inversores que monitorean mercados frontera en América Latina, el caso cubano ilustra los límites de una economía con dolarización creciente, migración sostenida y escasez estructural de bienes básicos. El gobierno ha señalado la necesidad de atraer inversión extranjera bajo un marco que promete mayor transparencia y facilidades operativas, aunque el contexto de lo que las autoridades denominan 'economía de guerra' —con tensiones externas e internas que podrían intensificarse— genera incertidumbre sobre la viabilidad de esos compromisos. Desde la unificación monetaria implementada en enero de 2021, conocida como 'Día Cero', el peso cubano opera como única moneda de curso legal, pero la brecha entre el tipo de cambio oficial y el mercado informal sigue siendo un indicador clave de las tensiones no resueltas del sistema económico.



