Tarifas hoteleras globales al alza: cómo los propietarios negocian su participación en ingresos

Señales de tensión estructural emergen en el modelo de negocio hotelero global: mientras las grandes cadenas operadoras registran incrementos significativos en sus tarifas de gestión —impulsadas por la expansión de redes y los ingresos derivados de programas de lealtad vinculados a tarjetas de crédito co-brandeadas—, los propietarios de activos hoteleros presionan para obtener una mayor participación en esos flujos. Este reajuste en la distribución de valor no es un fenómeno aislado; refleja una tensión de fondo entre quienes poseen el capital físico y quienes controlan la marca, la tecnología y la base de clientes.

Desde una perspectiva operativa, el indicador RevPAR (ingreso por habitación disponible) creció 6.5% interanual a nivel global en el tercer trimestre, superando las proyecciones iniciales que estimaban un avance de entre 3.5% y 4%. Este desempeño es especialmente relevante porque los hoteles de servicio limitado —segmento que históricamente enfrenta mayores presiones de margen— registraron su tercer trimestre consecutivo de crecimiento en RevPAR, con incrementos superiores al 6%. Según datos del sector, el ingreso neto de las grandes operadoras creció 17% en el mismo período, lo que fortalece su posición negociadora frente a los propietarios que demandan mayor transparencia y reparto en los ingresos por lealtad.

Para los estrategas del sector inmobiliario y hotelero en México, este escenario tiene implicaciones directas. El país atraviesa una fase de recuperación y reposicionamiento hotelero, con destinos de negocio y playa registrando ocupaciones que en algunos casos superan niveles prepandemia, según reportes de la Secretaría de Turismo. La pregunta estratégica para inversores y operadores locales es si el modelo de franquicia y gestión internacional —que concentra los ingresos de lealtad en la operadora— seguirá siendo el estándar, o si la presión de los propietarios abrirá espacio a esquemas contractuales más equilibrados. Quienes anticipen este reajuste en las estructuras de acuerdo tendrán ventaja en la próxima ronda de negociaciones de contratos de gestión y afiliación de marca.