Expansión restaurantera en México: cómo los grupos diversificados apuestan por el consumo fuera de casa

Grupos empresariales diversificados están acelerando su presencia en el sector de alimentos y bebidas en México, apostando por portafolios que combinan conceptos nacionales e internacionales para atender distintos segmentos del mercado. Esta tendencia responde a una dinámica estructural: el gasto en consumo fuera del hogar en América Latina ha mostrado resiliencia incluso en contextos de presión inflacionaria, según datos del Foro Económico Mundial, lo que convierte al sector restaurantero en un ancla de crecimiento para conglomerados con múltiples líneas de negocio.

Durante el tercer trimestre de 2026, uno de los principales grupos del sector reportó la apertura de ocho nuevas unidades restauranteras —distribuidas entre conceptos de servicio completo y cadenas internacionales de formato rápido— al tiempo que ajustó su portafolio en otros segmentos mediante el cierre selectivo de tiendas especializadas en electrónica y tecnología. Este movimiento ilustra una lógica de reasignación de capital hacia los formatos con mayor tracción: el grupo cerró el periodo con 663 unidades totales, 430,457 metros cuadrados de piso de venta y 45,447 asientos, con ingresos acumulados al tercer trimestre de 27,050.3 millones de pesos y un crecimiento de ventas a mismas tiendas del 1.7%. La estrategia no consiste únicamente en abrir más puntos de venta, sino en identificar qué formatos tienen potencial de escala sostenida.

Para los estrategas corporativos, el modelo ofrece una señal relevante: la coexistencia de marcas con posicionamientos diferenciados —restaurantes de servicio completo, hamburguesas premium y cocina asiática rápida— permite distribuir el riesgo de demanda y capturar distintos momentos de consumo a lo largo del día. McKinsey ha documentado que los operadores multimarca en mercados emergentes logran márgenes operativos entre 15% y 20% superiores a los operadores de concepto único, gracias a economías de escala en logística, tecnología y talento. En México, donde la penetración del foodservice formal aún es inferior a la de mercados como Brasil o Colombia, la ventana de expansión para grupos con capacidad de gestión multiformato sigue siendo amplia y con señales de aceleración hacia la segunda mitad de la década.