Aguinaldo y fiscalidad en México: cómo calcular el ISR y recuperar lo retenido

Cada diciembre, millones de trabajadores en México reciben su aguinaldo sin comprender del todo cómo opera el Impuesto sobre la Renta (ISR) sobre esta prestación. Regulado por el artículo 87 de la Ley Federal del Trabajo, el aguinaldo equivale a un mínimo de 15 días de salario por año trabajado y debe liquidarse a más tardar el 20 de diciembre. Sin embargo, su tratamiento fiscal introduce una capa de complejidad que pocos empleados —y no todos los departamentos de nómina— gestionan con precisión.

Desde el marco normativo, el artículo 93, fracción XIV, de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) establece que las gratificaciones anuales están exentas de ISR hasta el equivalente a 30 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Con la UMA diaria vigente en 117.31 pesos, el umbral de exención asciende a 3,519.30 pesos. Esto significa que un trabajador con ingreso mensual de 15,000 pesos que recibe un aguinaldo de 7,500 pesos —15 días de salario— solo tributará sobre los 3,980.70 pesos que exceden dicho límite. La retención resultante puede rondar los 640 pesos, dependiendo de la tabla de ISR aplicable a su nivel de ingresos. Cabe subrayar que este umbral de exención no escala con el número de días de aguinaldo: aplica igual para quien recibe 15 que para quien recibe 90 días, aunque el monto gravable será proporcionalmente mayor en el segundo caso.

Para los estrategas financieros y directivos de recursos humanos, el punto crítico está en la declaración anual. La retención que el patrón realiza en diciembre es un anticipo, no el impuesto definitivo. Al presentar la declaración anual —generalmente entre abril y mayo del año siguiente—, el trabajador puede acreditar esa retención contra su obligación fiscal total. En muchos casos, quienes tienen ingresos exclusivamente por salarios y pocas deducciones adicionales obtienen una devolución parcial o total de lo retenido. Esta mecánica convierte la declaración anual en un instrumento de recuperación financiera que, según datos del SAT, es subutilizado por una proporción significativa de asalariados mexicanos. Para las empresas, una comunicación clara sobre este proceso no solo mejora la percepción del beneficio entre sus colaboradores, sino que contribuye a una cultura de cumplimiento fiscal más sólida y a una planificación de compensaciones más transparente.