Informalidad laboral en México: por qué el 52% de trabajadores carece de protección social
Crecimiento económico insuficiente y baja productividad empresarial profundizan la brecha de formalización laboral en el país
Más de la mitad de la población ocupada en México trabaja sin acceso a seguridad social, pensiones o prestaciones laborales. Según análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el 52.4% de los trabajadores mexicanos se desempeña en la informalidad, una cifra cinco puntos porcentuales superior al promedio regional de…

Más de la mitad de la población ocupada en México trabaja sin acceso a seguridad social, pensiones o prestaciones laborales. Según análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el 52.4% de los trabajadores mexicanos se desempeña en la informalidad, una cifra cinco puntos porcentuales superior al promedio regional de 47.4% en América Latina y el Caribe. Este dato refleja una divergencia preocupante: mientras países como Uruguay (22.4%), Chile (25.1%), Costa Rica (35.5%) y Brasil (35.6%) reducen su informalidad, México experimenta una tendencia opuesta.
Paradójicamente, México mantiene una tasa de desocupación de 2.6% en el primer trimestre de 2026, aparentemente favorable. Sin embargo, este indicador oculta una realidad más compleja: la reducción del desempleo no responde a mayor contratación formal, sino a cambios en la composición de la fuerza laboral y a una menor presión en la oferta de trabajo. En el primer semestre de 2026, se crearon únicamente 262,628 empleos formales, cifra considerablemente inferior a las necesidades del mercado laboral. Esta insuficiencia refleja el impacto de factores macroeconómicos como la incertidumbre derivada de negociaciones comerciales internacionales y la violencia en diversas regiones, que han erosionado la dinamismo en la generación de empleo de calidad.
Productividad empresarial y crecimiento económico emergen como variables críticas en esta ecuación. El PIB de México se proyecta entre 1.3% y 1.6%, significativamente por debajo del promedio regional de 2.2% a 2.3%. La OIT establece una relación directa entre productividad y formalización: cuando las unidades económicas elevan su productividad, aumentan las probabilidades de transitar hacia empleos formales. Esto sugiere que la informalidad no es únicamente un problema de regulación laboral, sino de competitividad empresarial. Los 33.4 millones de trabajadores informales mexicanos permanecen excluidos de sistemas de pensiones, créditos para vivienda y otros derechos que caracterizan la formalidad, creando un círculo vicioso donde la baja productividad perpetúa la informalidad y limita la recaudación fiscal necesaria para financiar políticas de desarrollo.


