Depuración masiva de accesos móviles está transformando la estructura del mercado mexicano. Entre diciembre de 2025 y junio de 2026, el registro obligatorio de líneas celulares vinculadas a identidad eliminó 4.9 millones de números telefónicos, reduciendo los accesos totales de 162 millones a 157.1 millones. Este ajuste representa un reordenamiento regulatorio sin precedentes en la industria de telecomunicaciones del país, con implicaciones que trascienden la simple pérdida numérica de usuarios.
Contrario a lo que podría esperarse, la contracción de líneas no ha generado un colapso financiero en el sector. Los ingresos del mercado móvil alcanzaron 97,506 millones de pesos en el segundo trimestre de 2026, un aumento del 5.3% respecto al mismo período del año anterior. Este crecimiento paradójico obedece a un fenómeno clave: el ingreso promedio por usuario (ARPU) llegó a 151.4 pesos mensuales, la cifra más alta desde el primer trimestre de 2021. La depuración está concentrada en el segmento de prepago, que perdió 6.3 millones de accesos en el primer semestre, reduciendo su participación de mercado del 83.3% al 81.7%. Simultáneamente, los usuarios que permanecen activos migran hacia planes de mayor valor y servicios de datos, compensando la pérdida volumétrica con ingresos superiores.
Segmentación del impacto revela dinámicas diferenciadas entre operadores. AT&T reportó 668,000 bajas de prepago solo en el segundo trimestre, acumulando más de 1.2 millones en lo que va del año. Telcel, con 68.4 millones de usuarios de prepago a finales de junio, mantuvo estabilidad relativa respecto a doce meses atrás, aunque experimentó desconexiones en trimestres anteriores. Estos patrones sugieren que operadores con bases de clientes más consolidadas absorben mejor la transición regulatoria, mientras que aquellos con mayor dependencia de líneas de bajo consumo enfrentan ajustes más severos.
Proceso de vinculación aún en curso presenta ventana de volatilidad extendida. A finales de julio, 68 millones de líneas habían sido registradas, pero aproximadamente 40 millones de accesos de prepago permanecían pendientes de vinculación. La extensión de plazos—del 30 de junio original a un esquema escalonado que culminará entre el 15 de agosto y el 31 de diciembre de 2026 según el último dígito del número—suavizará la curva de desactivaciones en trimestres posteriores. Analistas proyectan que una vez completada la depuración, el mercado alcanzará un punto de estabilización con una base de usuarios más pequeña pero de mayor valor monetario, consolidando un modelo de negocio orientado hacia servicios convergentes y consumo de datos intensivo.



