Inversores de alto perfil están reevaluando sus posiciones en grandes empresas tecnológicas chinas debido a preocupaciones sobre valuaciones y retorno sobre capital. Michael Burry, fundador de Scion Capital Management y reconocido por sus apuestas contra el mercado inmobiliario estadounidense previo a la crisis de 2008, ha comunicado públicamente su salida de posiciones en el sector, argumentando que los precios actuales no justifican la exposición al riesgo.

Burry ha expresado escepticismo particular sobre las emisiones de acciones en el mercado, anticipando una contracción continua en los retornos sobre capital invertido de las principales empresas del sector. Sus comentarios coinciden con un contexto de presión en los fundamentales: reportes recientes muestran caídas del 75% en ganancias trimestrales para algunas compañías, mientras que el gasto de capital en inteligencia artificial se intensifica sin claridad sobre los retornos futuros. Esta dinámica ha generado inquietud generalizada entre inversores sobre la sostenibilidad de los modelos de negocio tecnológico en mercados emergentes.

Los indicadores de mercado reflejan esta incertidumbre. Los recibos de depósito estadounidenses de empresas del sector han experimentado caídas acumuladas superiores al 18% en el año, mientras que las acciones en bolsas locales muestran descensos del 13% a 14%. Estas correcciones sugieren un reajuste más profundo en las expectativas de crecimiento y rentabilidad del sector tecnológico chino, más allá de fluctuaciones cíclicas. Analistas advierten que las grandes ofertas secundarias en mercados como Hong Kong podrían enfrentar mayor resistencia de inversores institucionales que evalúan críticamente el retorno esperado versus el riesgo de dilución accionaria en un contexto de márgenes bajo presión.