Comercio electrónico experimentó un crecimiento del 9.9% en junio, alcanzando C$5.7 mil millones y consolidando su participación en el total de ventas minoristas al 7.7%, frente al 7.1% del mes anterior. Este desempeño contrasta con el crecimiento moderado del 0.6% registrado en el total de ventas minoristas, que alcanzaron C$74.3 mil millones, evidenciando una reconfiguración estructural en los patrones de consumo norteamericano.
Siete de los nueve subsectores analizados mostraron desempeño positivo, aunque con dinámicas divergentes. Mercancías generales creció 2.7% y vestuario, accesorios y joyería avanzó 3.1%, mientras que alimentos y bebidas retrocedió 0.4%, con supermercados cayendo 0.6% tras un repunte de 0.8% en mayo. Distribuidores automotores mantuvieron expansión consecutiva con 1.0% de crecimiento por tercer mes seguido, pero estaciones de gasolina sufrieron la contracción más severa con -4.1%, interrumpiendo cuatro meses de avance. En volumen físico, las ventas generales crecieron 1.5%, mientras el segundo trimestre acumuló 2.2% de crecimiento nominal y 0.4% en volumen.
A nivel provincial, Ontario lideró con 1.6% de incremento, impulsado por mercancías generales, con Toronto metropolitano alcanzando 3.9%. Quebec avanzó 0.5% (Montréal 1.0%), pero Alberta registró la caída más pronunciada con -1.3%, principalmente por contracción en combustibles. Proyecciones preliminares anticipan una posible disminución del 0.8% para julio, señal de desaceleración en el ciclo de consumo. Este patrón refleja tendencias globales documentadas por Statista y agencias de estadística canadienses: migración acelerada hacia canales digitales, volatilidad en sectores sensibles a precios de commodities, y compresión de márgenes en retail tradicional. Para estrategas en mercados emergentes, estos movimientos anticipan presiones similares en modelos de distribución física y urgencia de integración omnicanal como factor competitivo crítico.



