Reactivación de capacidades industriales en el complejo agroindustrial de Rosario marca un punto de inflexión en la estrategia de inversión del sector. Una operación de adquisición de activos de molienda y refinación de oleaginosas contempla una inversión de 100 millones de dólares destinada a cuadriplicar la capacidad productiva de una planta ubicada en Santa Clara, provincia de Santa Fe.

La transacción incluye infraestructura para acopio de cereales, molienda y refinación de oleaginosas. Según los términos del acuerdo, la capacidad de molienda se elevará a 465,000 toneladas anuales, mientras que la refinación de aceites alcanzará 170,000 toneladas por año. El proceso de reactivación contempla la incorporación de tecnología que cumpla con estándares internacionales de sustentabilidad. Durante la fase de obras, se proyecta la generación de más de 120 empleos directos e indirectos, con participación de entre seis y siete empresas contratistas regionales. Una vez operativa, la planta mantendrá entre 60 y 65 puestos de trabajo directo y calificado.

Estructuralmente, el acuerdo establece una relación de largo plazo que incluye servicios de molienda de girasol, abastecimiento de aceite crudo de girasol y refinación de aceites de girasol y soja. El operador anterior mantiene la propiedad y operación de la planta de envasado, garantizando continuidad laboral y preservación del empleo indirecto en la cadena de proveedores locales. Esta configuración refleja un modelo de especialización donde diferentes actores concentran capacidades específicas dentro de una misma cadena de valor.

Desde una perspectiva de economía regional, la operación responde a dinámicas más amplias de consolidación agroindustrial en Argentina. Rosario y su zona de influencia representan uno de los principales polos de procesamiento de oleaginosas en América del Sur, con acceso estratégico a infraestructura portuaria y redes de logística. Inversiones de esta escala en reactivación de capacidad ociosa señalan confianza en la demanda internacional de aceites y harinas proteicas, sectores donde Argentina mantiene posicionamiento competitivo. El proyecto busca dinamizar la actividad económica en Santa Fe y fortalecer la cadena de valor agroindustrial que vincula productores, procesadores y exportadores en un ecosistema interdependiente.