Negociaciones sobre el aumento de la remuneración mínima vital en Perú permanecen estancadas en el Consejo Nacional de Trabajo (CNT), con posiciones divergentes entre sectores sobre el monto, cronograma e implementación de la medida. El gobierno propone elevar el salario mínimo a S/1,300 desde los S/1,130 vigentes, un incremento de 15% que supera los aumentos históricos de administraciones anteriores.
Representantes del sector trabajador y empleador han expresado disposición para dialogar, pero persisten desacuerdos fundamentales sobre dos aspectos críticos: la fecha de entrada en vigencia y el método de actualización anual. El gobierno ha planteado un enfoque escalonado con dos tramos: S/100 de aumento en noviembre de 2026 (llevando la RMV a S/1,230) y S/70 adicionales en abril de 2027 para alcanzar S/1,300. Los sindicatos, en contraste, demandan un incremento inmediato sin necesidad de acuerdo formal en el CNT.
Desde la perspectiva de política económica, el gobierno ha diseñado medidas complementarias para mitigar el impacto inicial en micro y pequeñas empresas (MYPES), incluyendo la posibilidad de bonos únicos. El titular del Ministerio de Trabajo ha señalado que, aunque un acuerdo en el CNT aportaría legitimidad política a la decisión, el gobierno está preparado para avanzar unilateralmente si es necesario. La Comisión Especial de Productividad y Salarios Mínimos (CEPSM) continúa analizando la propuesta para formular una metodología de ajuste institucionalizado que evite futuras confrontaciones.
Las próximas sesiones del CNT, programadas a partir del 15 de septiembre con posibilidad de realizarse el 17 de septiembre, serán determinantes para definir si se alcanza un consenso tripartito o si prevalece la decisión unilateral del ejecutivo. Este escenario refleja una tensión estructural en mercados emergentes entre presiones de competitividad empresarial y demandas de mejora en poder adquisitivo de trabajadores, con implicaciones para la inflación, el empleo y la estabilidad social.


