Déficit del sector público no financiero de Panamá se ubicó en $2,642 millones entre enero y julio, representando el 2.78% del producto interno bruto del país. Aunque esta cifra mantiene una presión considerable sobre las finanzas estatales, refleja una reducción interanual de $313 millones, equivalente a un 10.60% respecto al mismo período del año anterior, cuando el desequilibrio había alcanzado los $2,955 millones (3.27% del PIB). Esta mejora de 0.49 puntos porcentuales se acompañó de una disminución del déficit primario, que pasó de $1,261 millones a $910 millones en el presente año.

Ingresos totales del sector público alcanzaron los $8,376 millones hasta julio, implicando un incremento interanual de $618 millones, equivalente al 8%. Este crecimiento fue impulsado principalmente por un aumento en las recaudaciones del Gobierno General y por los aportes de la Caja de Seguro Social. Los ingresos corrientes del Gobierno General sumaron $7,920 millones, representando un incremento de $459 millones en comparación con el año anterior. De este total, el Gobierno Central contribuyó con $4,729 millones, mientras que la Caja de Seguro Social recibió $3,060 millones, traduciéndose en un aumento del 14.10%.

Gobierno Central mostró un desempeño positivo en sus ingresos tributarios, que alcanzaron los $3,894 millones, con un crecimiento del 5.10%. La mayor parte de esta recaudación provino de impuestos indirectos, que generaron $1,708 millones, mientras que los tributos directos aportaron $2,186 millones durante el período analizado. Principales motores de la recaudación incluyeron el impuesto a la transferencia de bienes y servicios, cuya modalidad aplicada a ventas internas incrementó en $78 millones. Además, el cobro sobre importaciones sumó $29 millones adicionales y el impuesto sobre inmuebles aportó otros $25 millones. También se registraron incrementos en los ingresos por transferencia de propiedades, que crecieron en $21 millones, así como en los gravámenes selectivos sobre automóviles y cigarrillos, que aumentaron en $15 millones y $11 millones, respectivamente. Peajes relacionados con el Canal de Panamá generaron $23 millones más que en 2025.

Este desempeño positivo contrasta con una caída del 10.30% en los ingresos no tributarios, que se situaron en $930 millones hasta julio. Esta disminución se vio influenciada por recursos extraordinarios recibidos en 2025, que no se replicaron en 2026, señalando la importancia de diferenciar entre ingresos estructurales y circunstanciales en el análisis de las finanzas públicas.

Gasto total del Sector Público No Financiero alcanzó los $11,018 millones, implicando un incremento interanual del 2.80%. Los desembolsos corrientes concentraron $9,004 millones, mientras que la inversión y otras erogaciones de capital representaron $2,014 millones en los primeros siete meses. Gasto corriente, excluyendo intereses, aumentó un 4.40% y se posicionó en $7,272 millones, reflejando las necesidades operativas de las instituciones. Caja de Seguro Social gastó $2,848 millones, representando un incremento de $179 millones, principalmente debido al aumento en las jubilaciones y pensiones.

En el Gobierno Central, los servicios personales absorbieron $2,570 millones, con un aumento de $131 millones. Las compras de bienes y servicios alcanzaron los $375 millones, mientras que las transferencias disminuyeron un 19.80%, situándose en $1,810 millones, debido a un desembolso extraordinario realizado a la Caja de Seguro Social en 2025. Servicio de la deuda sigue siendo una de las mayores presiones para las finanzas del país, con Panamá pagando $1,732 millones únicamente en intereses, lo que representa una carga estructural que limita el espacio fiscal disponible para inversión pública y políticas de desarrollo.