La informalidad laboral en Colombia alcanza niveles críticos que impiden el acceso a pensión para millones de trabajadores. Con un índice del 65.7% en algunas regiones y 54.5% entre los ocupados a nivel nacional, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la problemática se agudiza en zonas rurales donde llega al 83.2%. Esta situación afecta por igual a hombres y mujeres que, a pesar de su esfuerzo laboral, operan al margen de las regulaciones legales, sin contratos formales, registro fiscal ni protección social. El Ministerio del Trabajo y la Alianza de Asociaciones y Gremios (Aliadas) presentaron una hoja de ruta con 30 propuestas para fomentar la formalización de trabajadores y empresas. Entre las iniciativas destacan: aportes proporcionales al ingreso real y tiempo trabajado, esquemas simplificados de acceso, integración entre tributación y seguridad social, y herramientas digitales diferenciadas para trabajadores independientes, microempresas, asalariados rurales, jóvenes, mujeres con responsabilidades de cuidado y adultos mayores. El estudio 'Los caminos hacia la formalidad: una propuesta de Aliadas' fue presentado con apoyo de la Universidad del Rosario ante congresistas, empresarios, gremios y líderes de opinión. El gobierno evaluará cuáles de estas 30 propuestas pueden convertirse en acciones concretas para ampliar la protección social. Las autoridades enfatizaron la importancia de la colaboración entre el Estado y el sector empresarial para traducir estas iniciativas en medidas viables. A pesar de una ligera mejora en el desempleo nacional, que se situó en 8.1% en julio, la informalidad permanece como un desafío predominante que requiere intervención efectiva desde múltiples frentes: tributario, regulatorio y de protección social.