Autoridades fiscales confirmaron que en el próximo ejercicio fiscal se implementarán límites a las deducciones de empresas con ingresos superiores a 50 millones de pesos. Aquellas cuyas deducciones excedan el 96.7% de sus ingresos acumulables enfrentarán restricciones, mientras que empresas que deduzcan menos y no implementen esquemas fiscales agresivos podrán acceder a un límite de deducción del 99%.
La medida incluye también una limitación en la amortización de pérdidas fiscales acumuladas, restringida al 50% de la utilidad fiscal de cada ejercicio. No obstante, para proteger a las empresas de perder este derecho, se amplía el plazo legal para deducir estas pérdidas de 10 a 20 años, lo que representa un cambio significativo en la política tributaria. Según explicó el funcionario responsable, la estrategia está dirigida a un segmento específico: "Estamos acotando el universo a empresas que facturan más de 50 millones de pesos, que tienen más de cinco años en operación, y cuyas deducciones superan el 97% de sus ventas. Si no se encuentra en ese espectro, las deducciones máximas son del 99%, lo que reduce significativamente el alcance de la medida".
La propuesta ha generado diversas reacciones entre economistas, fiscalistas y el sector financiero, quienes advierten que podría restringir inversiones y crecimiento empresarial. El gobierno justifica la medida señalando que se han identificado contribuyentes con características preocupantes: empresas que llevan una década sin generar utilidades, lo que contradice el propósito fundamental de una entidad comercial. Adicionalmente, el Servicio de Administración Tributaria publica de manera constante listas de tasas efectivas pagadas por sector, y aquellos contribuyentes que se encuentren por debajo de la tasa promedio deberán revisar su situación fiscal con atención.



