Presión sobre el peso mexicano: qué esperar del tipo de cambio hacia 2026
Mercados de divisas en México muestran patrones de volatilidad controlada, con el dólar oscilando en niveles que reflejan tanto presiones externas como dinámicas internas de la economía mexicana. Analistas proyectan que el tipo de cambio podría alcanzar un rango entre 19.30 y 20.50 pesos por dólar al cierre de 2026, según estimaciones de instituciones como la Secretaría de Hacienda (19.70), Banorte (19.30) y Citi México (19.50 a 20.20). Estas proyecciones sitúan la cotización cercana al centro del rango histórico de la última década, que ha oscilado entre 16.00 y 22.00 pesos.
Los especialistas identifican varios factores que determinarán la trayectoria del tipo de cambio en los próximos meses. El nearshoring —la relocalización de cadenas de suministro hacia mercados cercanos— representa una fuente potencial de divisas que podría fortalecer al peso. Simultáneamente, eventos como la Copa Mundial de Fútbol 2026 generarían entradas de capital extranjero. Sin embargo, estos efectos positivos se contraponen con variables de riesgo: la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), las políticas arancelarias estadounidenses y las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal. Se anticipa que una posible flexibilización de tasas de interés a finales de 2025 y durante 2026 podría presionar al alza el tipo de cambio.
Contexto macroeconómico más amplio sugiere que el crecimiento del PIB nacional se ubicaría entre 1.15% y 1.4% en 2026, tras un período de menor dinamismo. Esta expansión moderada, combinada con la volatilidad actual del mercado cambiario (3.71%, por debajo de la volatilidad de referencia del 7.23%), indica una relativa estabilidad en el corto plazo. No obstante, los analistas consultados por el Banco de México mantienen proyecciones en el extremo superior del rango (20.00 a 20.50 pesos), lo que sugiere expectativas de depreciación adicional del peso en un escenario de incertidumbre económica global.
