Berkshire Hathaway acumula un rezago de aproximadamente 10 puntos porcentuales frente al S&P 500 en lo que va del año, con sus acciones tipo B registrando un avance de apenas 2% mientras el índice de referencia avanza cerca del 11%. Para una empresa de su trayectoria, este diferencial es estadísticamente inusual, aunque la evidencia histórica sugiere que no suele prolongarse.

Desde 1965, Berkshire ha cerrado el año con un déficit de 10 puntos o más en 13 ocasiones. En 10 de esos casos, la compañía superó al S&P 500 en el ejercicio inmediato siguiente. El episodio más ilustrativo ocurrió tras el rezago de más de 40 puntos registrado en 1999: al año siguiente, la acción generó un rendimiento cercano al 27%, mientras el índice caía alrededor del 9%. Las recuperaciones más recientes, como las de 2021 y 2024, fueron más modestas —menos de un punto porcentual de ventaja—, lo que refleja un entorno de mercado más competitivo para estrategias de valor de largo plazo. Si el rezago actual se mantiene al cierre del año, sería el segundo año consecutivo por debajo del índice, un patrón que solo se ha repetido en contadas ocasiones desde 1990.

El contexto de este ciclo es particularmente relevante para estrategas e inversores institucionales: es el primer año en que Berkshire Hathaway opera bajo el liderazgo de Greg Abel como CEO, con Warren Buffett conservando la presidencia. Abel ha heredado una posición de liquidez extraordinaria —aproximadamente 365,000 millones de dólares en efectivo y bonos del Tesoro al cierre de junio— y ha comenzado a desplegarla con decisiones de inversión de gran escala. Entre las operaciones más significativas destacan la adquisición de OxyChem por 9,400 millones de dólares, la compra del constructor de viviendas Taylor Morrison por cerca de 6,800 millones, y la recompra de acciones propias por aproximadamente 4,500 millones durante el segundo trimestre. Para los tomadores de decisiones en mercados latinoamericanos, el desempeño de Berkshire en este período de transición generacional ofrece una lectura valiosa sobre cómo las grandes corporaciones gestionan el relevo de liderazgo sin sacrificar disciplina de capital ni visión de largo plazo.