Modernización aeroportuaria en riesgo: sistemas obsoletos y contratos sin ejecutar

Equipos de comunicaciones aeronáuticas instalados en 2008 continúan siendo la columna vertebral operativa del principal aeropuerto de Perú, mientras los sistemas adquiridos para reemplazarlos permanecen sin instalar en la nueva torre de control. Esta situación, documentada por la Contraloría General de la República, ilustra un patrón que organismos como la OACI han identificado en múltiples aeropuertos de América Latina: la brecha entre la inversión comprometida en modernización de infraestructura crítica y su ejecución efectiva.

De seis contratos firmados entre 2024 y 2025 —que abarcan inversiones de 5.2 millones de dólares en comunicaciones de voz y datos, 6.3 millones en radar secundario monopulso y 7.175 millones en el sistema de mensajes aeronáuticos (AMHS)— tres presentan retrasos significativos. El caso más crítico es el del sistema AMHS, que gestiona el intercambio de información vital entre la torre de control, aerolíneas, aeropuertos conectados, proveedores de navegación y centros meteorológicos. Según la revisión de la Contraloría, un desacuerdo contractual sobre variaciones de precio en componentes específicos derivó en un proceso de conciliación que postergó la entrada en operación del nuevo sistema al tercer trimestre de 2027, dos años más tarde de lo originalmente previsto. McKinsey Global Institute ha señalado que los sobrecostos y retrasos en proyectos de infraestructura pública en mercados emergentes promedian entre 20% y 45% del presupuesto original, en gran medida por deficiencias en la gestión de contratos y cambios de alcance no anticipados.

Para estrategas corporativos e inversores con exposición logística en la región andina, la situación plantea una pregunta operativa concreta: ¿qué contingencias existen si los sistemas actuales fallan antes de que los nuevos entren en línea? La Contraloría ha advertido que operar con tecnología que ha superado su vida útil incrementa el riesgo en las comunicaciones aeronáuticas, con implicaciones directas para la continuidad operativa del hub y para el cumplimiento de estándares internacionales de navegación. Según el Foro Económico Mundial, los aeropuertos que operan con infraestructura tecnológica por encima de su ciclo de vida recomendado enfrentan un incremento de hasta 30% en la probabilidad de incidentes operativos menores, los cuales, en contextos de alta densidad de tráfico, pueden escalar con rapidez. Para cualquier organización que dependa de este nodo como eje de conectividad o cadena de suministro, la ausencia de una respuesta pública sobre los planes de contingencia representa, por sí misma, una señal de riesgo que merece seguimiento activo.