Transporte público al AIFA: fin de la tarifa subsidiada y nuevo esquema de precios por zona

Después de seis meses de operación con una tarifa promocional que duplicó su vigencia original, el servicio ferroviario que conecta el centro de la Ciudad de México con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) transita hacia un esquema de precios escalonado por distancia. El costo del trayecto completo hasta el aeropuerto pasará de 45 a 110 pesos, un incremento de 144% que marca el fin de una política de adopción subsidiada y el inicio de una etapa de sostenibilidad operativa para la ruta.

El nuevo tabulador, diseñado originalmente por el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) desde el arranque del servicio en abril de 2026, establece cuatro zonas tarifarias: recorridos cortos a 11.50 pesos, medios a 26 pesos, largos a 40 pesos y el trayecto al AIFA a 110 pesos. Este modelo por zonas es consistente con estándares internacionales de financiamiento de transporte masivo, donde la tarifa plana subsidiada funciona como herramienta de inducción de demanda, no como precio de largo plazo. Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo, los sistemas ferroviarios urbanos que operan con tarifas por debajo del costo de recuperación enfrentan déficits estructurales que comprometen el mantenimiento y la calidad del servicio en horizontes de cinco a diez años.

Para los estrategas de movilidad corporativa y los operadores logísticos que utilizan el AIFA como hub de carga o conexión ejecutiva, el ajuste implica una recalibración del análisis costo-beneficio frente a alternativas como el transporte terrestre privado o los servicios de traslado por aplicación. Sin embargo, el tren suburbano mantiene ventajas estructurales en términos de predictibilidad de tiempos y capacidad de volumen que difícilmente se replican en vialidades congestionadas. La clave para la consolidación del corredor será la evolución de la demanda tras el ajuste: si la elasticidad precio de los usuarios es alta, las autoridades enfrentarán presión para revisar el esquema antes de que el servicio alcance su punto de equilibrio operativo. Los horarios de operación —de lunes a viernes de 5:00 a medianoche, sábados de 6:00 a medianoche y domingos de 7:00 a medianoche— no registran cambios, lo que preserva la cobertura horaria como factor de competitividad del corredor.