Peso colombiano frente al dólar: tendencias cambiarias y perspectivas macroeconómicas
Señales de estabilidad caracterizan el mercado cambiario colombiano en el corto plazo. Al cierre de operaciones más reciente, el dólar estadounidense se cotizó en promedio a 3,162.5 pesos colombianos, registrando una variación negativa del 1.02% frente a la sesión anterior. La volatilidad actual del mercado, ubicada en 7.53%, es significativamente menor que la volatilidad de referencia del 14.12%, lo que apunta a un periodo de relativa calma en la dinámica cambiaria. En términos acumulados, el peso colombiano ha ganado terreno: el dólar ha caído 0.75% en la última semana y 13.41% en el último año.
Detrás de este comportamiento se encuentran factores estructurales de alcance global y local. La pérdida de valor del dólar a nivel internacional —reflejada en una caída del 9% en el índice DXY— ha favorecido a monedas emergentes como el peso colombiano, que se apreció cerca del 14% frente al billete verde durante 2025. A esto se suma el diferencial de tasas de interés: mientras la Reserva Federal redujo su tasa al rango de 3.50%-3.75%, el Banco de la República de Colombia mantiene la suya en 9.25%, una brecha que incentiva estrategias de carry trade y sostiene la demanda de activos denominados en pesos. El flujo sostenido de remesas hacia el país refuerza adicionalmente la posición de la moneda local.
De cara a 2026, las proyecciones apuntan a un dólar promedio cercano a los 3,878 pesos colombianos, en un escenario donde la debilidad del dólar global y los ajustes al alza en tasas locales —vinculados al incremento del salario mínimo— seguirían favoreciendo al peso. Sin embargo, el panorama no está exento de riesgos: la incertidumbre fiscal, agravada por un recorte en la calificación soberana del país y el ciclo electoral, podría generar presiones alcistas sobre el tipo de cambio. Para los estrategas corporativos y tesoreros financieros, este entorno exige monitorear de cerca tanto la política monetaria del Banco de la República como los indicadores de riesgo soberano, que serán determinantes en la trayectoria del peso durante los próximos trimestres.



