Infraestructura eléctrica de alta tensión: Chile acelera expansión de red de transmisión

Chile avanza en la expansión de su infraestructura de transmisión eléctrica con la apertura de una licitación pública internacional para cuatro proyectos de ampliación en alta tensión, ejecutados bajo la modalidad EPC (Ingeniería, Adquisiciones y Construcción). Las obras responden a decretos del Ministerio de Energía y apuntan a fortalecer la capacidad de transformación de la red nacional, con foco en la integración de energías renovables y la descarbonización del sistema eléctrico.

Los proyectos contemplan intervenciones en subestaciones clave del territorio nacional: la ampliación de barras de 220 kV en la S/E Las Delicias para habilitar nuevas diagonales de interconexión; la reconfiguración del patio de 220 kV en S/E Celulosa Pacífico hacia una topología de barra principal seccionada; la incorporación de nuevas posiciones de línea en S/E Cóndores 110 kV para conectar infraestructura de alto voltaje en la zona de Alto Molle; y la habilitación de un nuevo paño de línea en 110 kV en S/E Sur bajo configuración de barra simple. Tres de estas obras corresponden a decretos vigentes de 2021 y 2025, mientras que una fue declarada desierta en un proceso anterior de 2024, lo que refleja la complejidad técnica y financiera que caracteriza a este tipo de licitaciones en mercados emergentes de energía.

Desde una perspectiva estratégica, esta iniciativa se inscribe en una tendencia regional más amplia: según el Banco Interamericano de Desarrollo, América Latina necesita invertir al menos 80,000 millones de dólares anuales en infraestructura energética para alcanzar sus metas de transición hacia fuentes limpias antes de 2030. La expansión de redes de transmisión de alta tensión es condición necesaria —aunque frecuentemente subestimada— para absorber la generación distribuida de solar y eólica, cuya capacidad instalada en Chile creció más de 40% entre 2020 y 2024, según datos de la Comisión Nacional de Energía. Para los estrategas corporativos e inversores del sector, el modelo EPC con respaldo técnico internacional representa una señal de madurez institucional: reduce el riesgo de ejecución y abre oportunidades para consorcios con experiencia acreditada en subestaciones y transmisión, tanto locales como extranjeros.