Acceso a fondos de compensación laboral en Perú cambia a partir de 2027

Trabajadores en planilla del sector privado peruano cuentan hasta el 16 de noviembre para verificar el depósito de la segunda Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) del año, un beneficio que equivale aproximadamente a medio salario mensual y que funciona como fondo de contingencia ante el desempleo. La normativa actual, respaldada por la Ley 32322, permite el retiro del 100% del monto acumulado en cuentas bancarias hasta el 31 de diciembre de 2026, una disposición de carácter transitorio que no estaba contemplada en el diseño original del beneficio.

A partir de 2027, el marco regulatorio cambiará de manera sustantiva. La modificación del artículo 42 del Decreto Legislativo 650 establece que los trabajadores solo podrán acceder al 50% del saldo acumulado en sus cuentas de CTS, quedando el resto bloqueado hasta que se acredite una situación de desempleo. Persiste aún una ambigüedad técnica relevante para los beneficiarios: la ley no precisa con claridad si ese 50% se calculará sobre el monto depositado en el último periodo o sobre el total histórico acumulado, lo que podría tener implicaciones significativas en el poder adquisitivo real de los retiros. La única excepción al límite del 50% aplica para trabajadores con diagnóstico de enfermedad terminal o cáncer, quienes podrán retirar el total de sus fondos en cualquier momento mediante documentación presentada ante el empleador.

Para los directivos de recursos humanos y finanzas, este cambio normativo tiene implicaciones operativas concretas. Las áreas de compensaciones deberán actualizar sus comunicaciones internas y preparar a los colaboradores para una transición en la que el acceso irrestricto a este fondo dejará de ser la norma. Desde una perspectiva de bienestar financiero corporativo, la restricción parcial del beneficio a partir de 2027 refuerza su función original como reserva de liquidez ante el desempleo, alejándolo del uso discrecional que muchos trabajadores le han dado durante el periodo de libre disposición. Las organizaciones que incorporen educación financiera sobre este cambio en sus programas de beneficios estarán mejor posicionadas para reducir la incertidumbre entre su fuerza laboral.