Centros de datos impulsan crecimiento récord en semiconductores mientras gaming retrocede
Señales claras de reconfiguración estructural en la industria de semiconductores emergen con fuerza: el negocio de centros de datos registró un crecimiento del 97% interanual, alcanzando 8,500 millones de dólares en un solo trimestre, mientras que el segmento de videojuegos cayó 40%, situándose en 773 millones de dólares. Este contraste no es una anomalía coyuntural, sino la expresión de una tendencia de fondo que McKinsey y el World Economic Forum han documentado: la demanda de cómputo para inteligencia artificial y cargas de trabajo empresariales está redibujando los mapas de rentabilidad en toda la cadena de valor tecnológica.
Los ingresos totales del trimestre alcanzaron 13,400 millones de dólares, un incremento del 45% respecto al año anterior, con proyecciones para el siguiente período que apuntan a 17,000 millones, lo que representaría un crecimiento interanual cercano al 66%. Los márgenes operativos del segmento de centros de datos se expandieron del 25% al 34%, y el ingreso operativo del área creció 168%, hasta 2,880 millones de dólares. Estas cifras ilustran cómo la aceleración en adopción de procesadores para servidores empresariales y GPU especializadas para IA está generando economías de escala que mejoran la rentabilidad de forma sostenida. Para los estrategas corporativos en México y América Latina, donde la inversión en infraestructura de centros de datos creció más del 30% en 2024 según datos de la firma Synergy Research Group, estas dinámicas anticipan una ventana de oportunidad en servicios gestionados, colocación y soluciones de borde.
El segmento embebido —que agrupa SoC, FPGA y tarjetas integradas en dispositivos de terceros— reportó ingresos de 1,100 millones de dólares con un crecimiento del 29%, impulsado por aplicaciones en aeroespacial, defensa, automotriz e industrial. Este dato es relevante para inversores y directivos que evalúan la convergencia entre semiconductores especializados e industrias físicas: la inteligencia en el borde de la red está dejando de ser una promesa para convertirse en un vector de ingresos medible. La caída en gaming, por su parte, refleja tanto la normalización post-pandemia del consumo de consolas como el agotamiento de ciclos de productos semipersonalizados, un recordatorio de que incluso los segmentos más dinámicos tienen ciclos que los líderes de portafolio deben anticipar con rigor analítico.



