Sotol busca consolidarse como patrimonio productivo nacional
El sotol busca fortalecer el reconocimiento de su origen, proteger el conocimiento de las comunidades que lo producen y construir una agenda que combine conservación ambiental, desarrollo económico y patrimonio cultural.
Por Giovanni Vargas
Mientras el tequila y el mezcal han logrado consolidar una identidad global, el sotol avanza por una ruta distinta: fortalecer primero el reconocimiento de su origen, proteger el conocimiento de las comunidades que lo producen y construir una agenda que combine conservación ambiental, desarrollo económico y patrimonio cultural.
Ese será el eje del Segundo Foro Nacional de Sotoles Campesinos, programado del 18 al 20 de septiembre en la Ciudad de México. El encuentro reunirá a productores tradicionales de Chihuahua, Coahuila y Durango con investigadores, académicos, cocineros, sommeliers, restauranteros y distribuidores para discutir el futuro de uno de los destilados más representativos del desierto mexicano.
La relevancia del foro radica en que la conversación trasciende el ámbito gastronómico. Los organizadores plantean una agenda centrada en la conservación de las especies de Dasylirion, planta de la que se obtiene el sotol; el aprovechamiento responsable de los recursos naturales; el fortalecimiento de las comunidades campesinas y la preservación de un conocimiento transmitido durante generaciones.
Durante la presentación del encuentro, periodistas y líderes de opinión conocieron el proceso completo de elaboración del sotol, desde la cosecha y cocción de las cabezas de la planta hasta la fermentación con levaduras nativas y la destilación. La experiencia permitió mostrar que las diferencias entre las especies, las condiciones del territorio y las prácticas de cada productor generan perfiles sensoriales particulares, al tiempo que reflejan la diversidad biológica del norte del país.
El planteamiento adquiere relevancia en momentos en que los productos con identidad territorial han incrementado su valor dentro de los mercados gastronómicos y turísticos. En ese escenario, el sotol enfrenta un doble desafío: ampliar su reconocimiento entre consumidores y especialistas sin perder el vínculo con las comunidades que sostienen su producción ni comprometer los ecosistemas donde crece de forma silvestre.
La agenda del foro contempla conferencias magistrales, mesas de análisis, talleres, degustaciones y espacios de intercambio orientados a construir una visión compartida sobre el desarrollo del sector. Los debates incluirán temas como la protección del patrimonio biocultural, la sostenibilidad de la cadena productiva y las oportunidades para posicionar al sotol como un destilado con identidad propia dentro y fuera de México.
Durante la jornada también se presentó la


