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Sostenibilidad

Residuos electrónicos: por qué reciclar cables USB es clave para la economía circular

Materiales valiosos como cobre y aluminio pueden recuperarse de accesorios obsoletos, reduciendo presión sobre recursos naturales

Cada dispositivo portátil genera cables que eventualmente se vuelven obsoletos. Con la transición hacia estándares como USB-C, los cables tradicionales USB-A se acumulan en hogares y empresas, frecuentemente guardados en cajones con la esperanza de un futuro uso que nunca llega. Cuando presentan desgastes visibles, rasgaduras o generan calor excesivo

Redaccion E30·1/8/2026
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Residuos electrónicos: por qué reciclar cables USB es clave para la economía circular

Cada dispositivo portátil genera cables que eventualmente se vuelven obsoletos. Con la transición hacia estándares como USB-C, los cables tradicionales USB-A se acumulan en hogares y empresas, frecuentemente guardados en cajones con la esperanza de un futuro uso que nunca llega. Cuando presentan desgastes visibles, rasgaduras o generan calor excesivo al conectarse, se convierten en un riesgo de seguridad que demanda disposición responsable.

Reciclar estos accesorios trasciende lo práctico: representa una intervención directa en la cadena de residuos electrónicos. Según datos de la Unión Europea, solo el 17% de los residuos electrónicos se recicla formalmente; el resto termina en vertederos o incineración, liberando sustancias tóxicas como plomo y cadmio que contaminan suelos y acuíferos. Los cables contienen materiales recuperables de alto valor: cobre, aluminio y otros metales que pueden reintegrarse a cadenas de producción de equipos médicos, joyería y componentes electrónicos. Este ciclo reduce la demanda de extracción minera, que consume entre 10 y 15 veces más energía que la recuperación de materiales reciclados.

Antes de descartar un cable, evalúa su estado funcional. Si aún opera correctamente pero es innecesario, donarlo a través de plataformas de economía circular extiende su vida útil y reduce presión sobre recursos naturales. Para cables dañados o fuera de servicio, identificar centros de acopio especializados en residuos electrónicos garantiza que los materiales se recuperen mediante procesos controlados. Este enfoque dual—reutilización cuando es posible, reciclaje cuando es necesario—forma parte de modelos de negocio sostenible que empresas y gobiernos están priorizando en sus agendas de transición circular.

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