Estabilidad cambiaria y contracción económica: el dilema de Cuba ante proyecciones de crecimiento limitado
Con una volatilidad muy por debajo de la referencia histórica, el tipo de cambio oficial se mantiene estable mientras la economía enfrenta déficits estructurales y presiones inflacionarias
Mercados cambiarios en Cuba muestran una notable calma operativa, con el dólar estadounidense cotizándose a 24 pesos cubanos en el cierre de operaciones, manteniéndose sin variaciones significativas respecto a sesiones previas. La volatilidad actual del 0.63% contrasta marcadamente con la volatilidad de referencia histórica de 3.56%, indicando un periodo de…

Mercados cambiarios en Cuba muestran una notable calma operativa, con el dólar estadounidense cotizándose a 24 pesos cubanos en el cierre de operaciones, manteniéndose sin variaciones significativas respecto a sesiones previas. La volatilidad actual del 0.63% contrasta marcadamente con la volatilidad de referencia histórica de 3.56%, indicando un periodo de estabilidad relativa en el mercado de divisas. En la última semana, el dólar registró un avance marginal del 0.12%, mientras que su variación anualizada se sitúa en apenas 0.18%, reflejando una ausencia de presiones cambiarias inmediatas.
Sin embargo, esta estabilidad nominal contrasta con una realidad económica más compleja. Cuba proyecta un crecimiento del 1% para 2026, manteniendo estimaciones previas que no se materializaron en años anteriores debido a contracciones del Producto Interno Bruto. El país opera bajo lo que sus autoridades denominan una "economía de guerra", enfrentando riesgos multidimensionales que incluyen escasez de productos básicos, apagones recurrentes, inflación elevada y una fuerte presión migratoria. Entre 2020 y 2024, la economía se contrajo un 11%, con una caída adicional del 1.1% en 2024, marcando el segundo año consecutivo de retroceso.
Las expectativas de crecimiento se sustentan principalmente en mejoras proyectadas en turismo y servicios de exportación, particularmente en medicina. No obstante, el contexto inflacionario permanece desafiante: se prevé un aumento del 10% en precios del mercado formal para 2026, aunque representaría una disminución respecto al 14.07% registrado al cierre de 2025. El déficit fiscal estimado para 2026 asciende a 74,500 millones de pesos cubanos (aproximadamente 3,100 millones de dólares al tipo oficial), cifra que se mantiene similar a la del año anterior, evidenciando la persistencia de desequilibrios estructurales.
Históricamente, el tipo de cambio ha experimentado ajustes significativos. En 2002, la tasa era de 21 pesos cubanos por peso convertible, devaluándose posteriormente a 26. En abril de 2005, el gobierno acordó una devaluación adicional a 25 pesos por convertible, más un impuesto del 10% sobre cambios de dólar, resultando en una pérdida de valor del 12%. La unificación monetaria del 1 de enero de 2021 marcó un hito al eliminar el peso convertible como moneda de curso legal, aunque esta medida impulsó la demanda de divisas y alimentó un mercado paralelo donde el dólar se comercializa a precios significativamente superiores al oficial.
Gobierno ha enfatizado la necesidad de atraer inversión extranjera directa, prometiendo crear un entorno "más dinámico y transparente" para inversores, aunque reconoce simultáneamente las dificultades financieras actuales y la complejidad del contexto internacional y doméstico. Esta tensión entre estabilidad cambiaria nominal y vulnerabilidades económicas estructurales define el escenario actual de la economía cubana.


