Empleo formal en México registró una pérdida de 19 mil 550 puestos durante julio, equivalente a una tasa negativa del 0.1%, pero esta contracción responde a patrones estacionales predecibles más que a deterioro estructural del mercado laboral. Dos factores explican esta caída: el cierre del ciclo escolar que interrumpe contrataciones en educación y la fase descendente del ciclo agrícola en diversas regiones. A pesar de la variación mensual negativa, México consolidó 22 millones 760 mil 154 empleos formales, la cuarta cifra más elevada en registros históricos y la mayor documentada para un mes de julio.
Calidad y composición del empleo muestran tendencias hacia la estabilidad laboral. El 87% de los puestos son permanentes (19 millones 797 mil 516), la tercera cifra más alta en la historia institucional, mientras que eventuales representan el 13%. En lo que va del año, se han generado 243 mil 078 empleos, de los cuales el 95.4% son permanentes. En términos anuales, el crecimiento fue de 326 mil 987 puestos, equivalente a un avance del 1.5%. Este comportamiento indica que más allá de fluctuaciones mensuales, la creación de empleo mantiene una composición favorable hacia contratos de largo plazo.
Percepciones salariales alcanzaron un máximo histórico: el salario base de cotización promedio llegó a 673.9 pesos diarios al 31 de julio, la cifra más alta registrada en cualquier mes desde que se llevan estadísticas. El incremento nominal anual fue de 42.4 pesos, el quinto aumento más significativo para un mes de julio en los registros disponibles. Este crecimiento salarial ocurre en un contexto donde sectores como transportes y comunicaciones (+7.5% anual), el sector extractivo (+4.3%) y servicios sociales y comunales (+3.3%) lideran la generación de empleo. A nivel regional, Baja California y Oaxaca reportaron aumentos anuales superiores al 5.5%.
Un indicador de atención es la disminución en afiliación patronal: durante julio se registró una variación negativa de 2 mil 046 registros, llevando el total de empleadores inscritos a un millón 13 mil 054 patrones. Este dato sugiere que mientras el empleo total se mantiene en máximos históricos, el número de empresas formales que generan estos puestos muestra presión. Para estrategas corporativos y analistas de mercado laboral, este contraste entre máximos de empleo total y contracción patronal plantea interrogantes sobre concentración empresarial y productividad por patrón en el contexto económico actual.



