Corrientes enfrenta un punto de inflexión en su modelo económico. Mientras históricamente la provincia se ha caracterizado por la exportación de materias primas —yerba mate, madera, productos agrícolas— ahora busca posicionarse como polo industrial y exportador mediante una estrategia de agregación de valor y diversificación productiva.
Esta transformación se materializa en una red de 19 parques industriales distribuidos estratégicamente en diferentes localidades, siendo el Parque Foresto Industrial y Logístico de Ituzaingó el proyecto más emblemático. Ubicado sobre la Ruta Nacional 12 con acceso al puerto local, este complejo integra una planta de energía a partir de biomasa, un aserradero de gran escala, oficinas administrativas y un proyecto de celulosa, reflejando la apuesta provincial por cadenas de valor integradas. Sin embargo, el puerto aún no opera como terminal de carga debido a la insuficiencia de volúmenes de producción, lo que evidencia el principal desafío: escalar la industrialización más allá de proyectos aislados.
Datos del diagnóstico económico provincial revelan la brecha estructural que Corrientes intenta cerrar. Mientras la industria representa apenas el 9% del Producto Bruto Geográfico, el agro y el comercio contribuyen aproximadamente al 20% cada uno. La provincia posee 500,000 hectáreas de bosques implantados —el 36% de la superficie forestada a nivel nacional— y una producción anual de madera rolliza entre 10 y 12 millones de toneladas. La cadena forestoindustrial agrupa 569 empresas y genera alrededor de 12,000 empleos, pero esta capacidad productiva primaria aún no se traduce en industrialización proporcional.
La estrategia provincial reconoce explícitamente las limitaciones actuales: baja industrialización, desarrollo limitado de cadenas de valor y dificultades en logística y comercialización. Autoridades como la ministra de Industria, Trabajo y Comercio han señalado que la transformación de la matriz productiva requiere atraer inversiones mediante infraestructura adecuada en los parques industriales. Históricamente, empresas familiares como Las Marías y Playadito dominaron el sector de yerba mate; hoy la provincia busca ampliar su perfil industrial más allá de estos actores tradicionales.
Este modelo de transformación provincial refleja una tendencia más amplia en economías regionales latinoamericanas: la transición desde modelos extractivistas hacia cadenas de valor integradas. El éxito de esta estrategia dependerá de la capacidad de Corrientes para atraer inversiones en escala, mejorar conectividad logística y desarrollar ecosistemas empresariales que sostengan la industrialización a mediano plazo.



