España se encuentra en la fase final de ejecución de su plan de recuperación post-pandemia, con el objetivo de completar todas las reformas e inversiones comprometidas antes de los plazos establecidos por la Comisión Europea. Los hitos y objetivos deben cumplirse antes del 31 de agosto, siendo el 30 de septiembre la fecha límite para solicitar oficialmente los últimos desembolsos de fondos comunitarios.

Hasta la fecha, el país ha recibido un total de 78.000 millones de euros en seis desembolsos, lo que representa el 76,5% de los 102.000 millones asignados, tras haber alcanzado 338 hitos y objetivos. Aún queda pendiente el séptimo y último desembolso, que incluirá la evaluación de 148 hitos y objetivos adicionales, permitiendo acceder a 21.462 millones de euros en transferencias y 4.400 millones de euros en préstamos. La aprobación de este último desembolso permitirá a España superar los 100.000 millones de euros provenientes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia antes de concluir 2026.

Desde la activación del instrumento excepcional en julio de 2020, la Unión Europea ha canalizado recursos sin precedentes para que los Estados Miembros enfrenten la recuperación tras el Covid-19. El impacto de la pandemia en España fue particularmente severo: la caída del Producto Interior Bruto superó el 10% en 2020, afectando especialmente a sectores como el turismo. Esta respuesta de política económica representó un cambio paradigmático respecto a las crisis anteriores, tanto a nivel nacional como europeo.

Dos de cada tres euros del Plan se han destinado a la transición verde y digital, beneficiando a 1,5 millones de personas, de las cuales el 68% son pymes y microempresas. En concreto, 921.962 pymes y autónomos han accedido a las ayudas para digitalización en el 90% de los municipios españoles, mientras que 23.429 han recibido asesoramiento especializado y 54.676 han aprovechado garantías financieras. Además, se han creado 400.000 nuevas plazas de Formación Profesional, más del 25% en áreas digitales, contribuyendo a que España registre la tasa de desempleo juvenil más baja desde 2008.

La Ley Crea y Crece ha incrementado en un 50% el ritmo de creación bruta de empresas, alcanzando las 13.000 al mes, mientras que la Ley de Startups ha multiplicado por 2,3 el desarrollo del ecosistema innovador. Estos indicadores sugieren que el modelo de recuperación basado en transformación digital y resiliencia económica está generando efectos multiplicadores en la estructura productiva española, más allá de la inyección inicial de capital comunitario.