Cerca de 15,000 demandas por accidentes laborales se registraron en un solo mes en Argentina, según datos de la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (UART). El dato de agosto de 2026 —14,966 juicios— representa un crecimiento anual del 11.3% y proyecta un cierre de año con más de 138,000 causas nuevas. La paradoja es estructural: la siniestralidad laboral lleva años disminuyendo, pero la judicialización no para de crecer.
Este fenómeno, conocido en el sector como la "industria del juicio", tiene raíces en los incentivos procesales y en la brecha entre las resoluciones administrativas y los fallos judiciales. En los primeros ocho meses del año se acumularon 87,553 nuevas demandas, y el promedio mensual de los últimos doce meses supera los 11,400 juicios. El volumen se aproxima a los niveles previos a la reforma de 2017, cuando una oleada de trabajadores presentó demandas anticipándose a cambios legislativos. Según UART, incluso en casos donde las Comisiones Médicas determinan recuperación sin incapacidad, las demandas continúan proliferando, lo que evidencia que el motor del litigio no es necesariamente el daño real, sino el incentivo económico que genera el sistema judicial.
Geográficamente, la escalada no es homogénea. La provincia de Buenos Aires superó por primera vez los 6,000 juicios mensuales, con un crecimiento interanual del 16%. Santa Fe alcanzó un récord histórico en agosto con 2,731 causas y un incremento del 24.8%, superando a la Ciudad de Buenos Aires en nuevos expedientes por segundo mes consecutivo. Entre Ríos lideró el crecimiento porcentual con un alza del 38% en doce meses, mientras que Córdoba reportó un aumento superior al 100% respecto al mes anterior. Para los estrategas de recursos humanos y los directivos de empresas con operaciones en estas jurisdicciones, la tendencia representa un riesgo financiero y operativo creciente que requiere atención inmediata. UART ha solicitado la creación urgente de Cuerpos Médicos Forenses en todas las provincias como mecanismo para establecer criterios periciales uniformes y reducir el espacio de arbitrariedad que alimenta la judicialización masiva.