Peso colombiano bajo presión: tasas del banco central y dólar fuerte marcan la jornada

Presiones externas e internas convergen en el mercado cambiario colombiano, donde el peso enfrenta una jornada determinante marcada por la decisión de política monetaria del Banco de la República y un entorno internacional que favorece al dólar estadounidense. La divisa abrió por encima de la Tasa Representativa del Mercado (TRM), ubicada en $3,305, con un precio inicial de $3,317.59, lo que refleja una diferencia de $12.59 respecto al valor oficial. Durante las primeras operaciones, el volumen de negocios alcanzó USD 162.888 millones, con rangos que oscilaron entre $3,300 y $3,317.29.

El factor doméstico más relevante del día es la reunión de política monetaria del emisor colombiano. La decisión sobre tasas de interés tiene implicaciones directas sobre las expectativas del mercado: una pausa en el ciclo de ajuste podría aliviar la presión sobre el peso, mientras que un movimiento adicional al alza redefiniría los rangos de cotización hacia niveles cercanos a $3,400. Analistas del mercado proyectan un cierre de jornada en un rango de entre $3,330 y $3,365, con la advertencia de que una cotización sostenida por encima de $3,380 abriría la puerta a ese umbral psicológico. En sentido contrario, un descenso por debajo de $3,320 permitiría al peso recuperar parte de las pérdidas acumuladas durante septiembre, mes en el que la TRM ha registrado un incremento de $127.26 desde su apertura en $3,213.97.

En el plano internacional, el dólar se aproxima a su mayor avance mensual frente al euro en 14 meses, impulsado por la solidez de la economía estadounidense y rendimientos de bonos del Tesoro en niveles no vistos desde 2007. Este diferencial de tasas atrae flujos de capital hacia activos denominados en dólares, reduciendo el apetito por monedas de mercados emergentes como el peso colombiano. Un elemento que podría contrarrestar parcialmente esta tendencia es el precio del crudo Brent, que se cotiza alrededor de USD 103 por barril: ingresos petroleros elevados históricamente han actuado como amortiguador para la moneda local, aunque la tensión geopolítica asociada también incrementa la demanda de dólar como activo refugio. Para los estrategas corporativos con exposición cambiaria, el escenario actual exige monitoreo estrecho de ambas variables antes de tomar decisiones de cobertura o posicionamiento.