Peso colombiano frente al euro: volatilidad cambiaria y proyecciones para el tipo de cambio
Señales mixtas caracterizan el comportamiento reciente del peso colombiano frente a las principales divisas internacionales. En la apertura de la jornada analizada, el euro se cotizó en 3,622.3 pesos colombianos, reflejando una variación positiva del 4.29% respecto al cierre anterior de 3,473.4 pesos. Sin embargo, en una perspectiva más amplia, la moneda europea acumula un descenso del 1.1% en la última semana y una caída del 18.4% en el último año frente al COP, lo que evidencia una tendencia de apreciación sostenida del peso colombiano en el mediano plazo.
Detrás de este comportamiento cambiario operan fuerzas estructurales de relevancia para los directivos con exposición a mercados internacionales. La volatilidad actual del par euro-peso se ubica en 33.51%, notablemente superior a la volatilidad de referencia del 23.87%, lo que implica un nivel de incertidumbre que puede afectar la planeación financiera de corto plazo. En paralelo, el análisis del Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el dólar promediará 3,878 pesos colombianos en 2026, en un entorno marcado por la debilidad global del dólar estadounidense —cuyo índice DXY cayó un 9%—, el flujo sostenido de remesas y la expectativa de ajustes al alza en las tasas de interés locales. Durante 2025, el peso colombiano se apreció aproximadamente un 14% frente al dólar, impulsado en parte por la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos.
Desde la perspectiva de política monetaria, el diferencial de tasas entre la Reserva Federal —que redujo su tasa al rango de 3.50%-3.75%— y el Banco de la República de Colombia, que mantiene su tasa en 9.25% con posibles incrementos asociados al ajuste del salario mínimo, favorece estrategias de carry trade que presionan al peso hacia la apreciación. No obstante, el escenario no está libre de riesgos: la incertidumbre fiscal derivada del recorte en la calificación soberana del país y el ciclo electoral podrían generar presiones alcistas sobre el tipo de cambio en los próximos meses. Para los líderes empresariales con operaciones transfronterizas o deuda en moneda extranjera, monitorear estos indicadores resulta crítico para una gestión eficaz del riesgo cambiario.



