Política de cupos para vehículos electrificados: hacia una distribución más equitativa
Argentina avanza en la reestructuración de su política de importación de vehículos electrificados, con cambios que impactarán directamente en la composición del mercado automotor hacia 2027. La Secretaría de Industria y Comercio se encuentra en proceso de apertura de una nueva licitación para la asignación de cupos de autos híbridos y eléctricos libres de arancel, con una modificación clave: la diferenciación de los valores FOB según el tipo de tecnología de propulsión.
Hasta ahora, el esquema aplicaba un único valor FOB de USD 16,000 para todos los vehículos, sin distinción entre niveles de hibridación. El nuevo marco establece USD 16,000 para microhíbridos (MHEV), USD 18,000 para híbridos convencionales e híbridos enchufables (HEV y PHEV), y hasta USD 35,000 para vehículos 100% eléctricos (BEV). En términos de precio de venta al público, esto se traduce en techos aproximados de USD 35,000 para MHEV, USD 40,000 para HEV y PHEV, y hasta USD 75,000 para BEV. El volumen total del cupo se mantiene en 50,000 unidades, distribuidas en partes iguales entre fabricantes locales y no fabricantes, con 25,000 unidades para cada segmento.
Uno de los elementos más relevantes del nuevo esquema es la participación de actores que no tienen registro como fabricantes ni como importadores oficiales en el país, lo que los ubica directamente en la categoría de no fabricantes y los pone en competencia por la mitad del cupo disponible. En paralelo, las marcas de origen chino han consolidado su posición dominante en este segmento: con nueve meses de datos acumulados, cinco fabricantes asiáticos ya superaban las 32,000 unidades vendidas en más de 40 modelos electrificados, lo que evidencia una demanda sostenida y una capacidad de absorción del cupo que supera las proyecciones iniciales. La decisión pendiente sobre si el cupo se asignará sin restricciones tecnológicas o con volúmenes diferenciados por categoría será determinante para evitar una distribución discrecional y garantizar condiciones competitivas transparentes en un mercado que, según proyecciones del sector, seguirá expandiéndose en los próximos años.



