Jóvenes excluidos de tecnología y finanzas: señal de alerta para el mercado laboral
Cuarenta y cinco mil puestos de trabajo desaparecidos en menos de tres años: eso es lo que registra el empleo juvenil en los sectores de tecnología y finanzas del Reino Unido entre finales de 2022 y finales de 2025. Según un análisis del Centro para el Crecimiento de Boston Consulting Group, el número de trabajadores de entre 18 y 24 años en estas industrias cayó de aproximadamente 208,000 a 163,000, una contracción del 22% que no tiene correlato en el resto de la economía británica, donde el empleo del mismo grupo etario se mantuvo prácticamente estable. La asimetría es reveladora: la pérdida no es generalizada, sino que está concentrada precisamente en los sectores de mayor productividad y mejores salarios del país.
La desagregación sectorial profundiza el diagnóstico. El segmento de información y comunicación —que concentra la mayoría de los empleos tecnológicos— registró una caída del 30% en el período analizado, mientras que el sector financiero acumuló una reducción del 10%. Raoul Ruparel, director sénior del Centro para el Crecimiento de BCG, advierte que las empresas se han vuelto sistemáticamente menos propensas a contratar perfiles sin experiencia previa. Sin embargo, el informe matiza que la inteligencia artificial no es el único factor explicativo: una parte sustancial de la pérdida ocurrió en 2023 y 2024, antes de que las aplicaciones avanzadas de IA alcanzaran penetración masiva en los flujos de trabajo corporativos. La desaceleración poscovid del sector tecnológico y las dificultades para incorporar y capacitar talento en entornos de trabajo remoto también pesan en la ecuación. En paralelo, la tasa de desempleo juvenil británica superó el 16% durante el último invierno boreal, su nivel más alto desde 2014, lo que intensifica la presión sobre los recién egresados universitarios que buscan su primer empleo formal.
Más allá del dato coyuntural, el fenómeno plantea una pregunta estratégica de fondo: ¿qué ocurre con el pipeline de talento cuando los puestos de entrada en sectores de alta productividad se contraen sostenidamente? Históricamente, las posiciones junior en tecnología y finanzas han funcionado como semilleros: forman a los profesionales que las propias organizaciones necesitarán en cinco o diez años. Si esa formación no ocurre, el déficit de capacidades no se manifiesta hoy, sino en la próxima década. El informe de BCG identifica sectores que sí han incrementado la contratación juvenil desde 2019 —construcción, transporte, artes y entretenimiento—, pero ninguno de ellos ofrece la densidad de aprendizaje ni los niveles salariales que caracterizan a tecnología y finanzas, donde el trabajador promedio percibe entre 50,000 y 52,000 libras anuales. El fenómeno tampoco es exclusivo del Reino Unido: análisis recientes en Estados Unidos documentan una contracción similar en el grupo de trabajadores de entre 22 y 25 años, lo que sugiere una tendencia estructural en economías desarrolladas que los estrategas de talento y los responsables de política pública deberán atender con urgencia.



