Competencia suramericana presiona el liderazgo de México en el mercado global del aguacate

Cuatro países latinoamericanos concentran más del 60% de la producción mundial de aguacate, pero el equilibrio de poder dentro de ese bloque está moviéndose. México mantiene una posición dominante con el 41.9% del mercado global —equivalente a cerca de 3,780 millones de dólares en exportaciones—, con proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos que anticipan un cruce de los 4,000 millones de dólares en el corto plazo. Sin embargo, Perú, Colombia y Chile han comenzado a reposicionarse con estrategias diferenciadas que apuntan a erosionar esa ventaja estructural.

Perú, segundo productor global con el 13% del mercado y 1,240 millones de dólares en exportaciones, optó por reducir volumen en 2024 para elevar el valor unitario de sus envíos, una decisión que refleja un giro hacia la gestión de precio sobre la gestión de escala. Colombia, en cambio, apuesta por su capacidad de producción durante todo el año: proyecta un incremento del 25% en exportaciones de aguacate Hass, alcanzando 182,000 toneladas, con hasta el 60% destinado a Europa. Su ventana de cosecha coincide con el fin de temporada de otros productores, lo que le otorga poder de negociación en momentos de baja oferta global. Chile, con menor participación en volumen, ha concentrado su estrategia en segmentos premium y márgenes estacionales. Según el Avocado Value Index (AVI), la competencia en la industria ya no se define solo por toneladas exportadas, sino por la capacidad de gestionar valor, estabilizar precios y diversificar destinos.

México, pese a su liderazgo, enfrenta tensiones que van más allá de la competencia externa. Productores de Michoacán —estado que concentra la mayor parte de la oferta nacional— han protagonizado bloqueos carreteros para exigir precios justos y denunciar extorsión en la cadena de comercialización, donde el aguacate para exportación se paga a 20 pesos por kilo. Al mismo tiempo, el precio interno se ha vuelto menos accesible para el consumidor mexicano, una paradoja que contrasta con el éxito exportador del país. En el frente de demanda, el consumo per cápita en Europa es de apenas 1 kg anual, frente a casi 4 kg en Estados Unidos y 9 kg en México y Chile, lo que indica que el mercado europeo representa la principal frontera de crecimiento para todos los competidores de la región. Quien logre educar y posicionar su oferta en ese mercado primero tendrá una ventaja difícil de revertir en la siguiente década.