Pagos digitales obligatorios en sectores clave: cómo cambiará el modelo de cobro en México
Pagos con tarjeta, transferencias bancarias y códigos QR dejarán de ser opcionales en ciertos sectores de la economía mexicana. Con la aprobación de la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos —respaldada por 72 votos en el Senado frente a 37 en contra—, el gobierno federal establece un marco normativo que otorga a la Secretaría de Hacienda la autoridad para determinar en qué industrias los métodos electrónicos serán el único medio de pago aceptado. La ley no elimina el efectivo de forma generalizada, pero sí abre la puerta a su exclusión progresiva en sectores estratégicos, con plazos y reglas que se definirán en los 30 días hábiles posteriores a su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Gasolineras y casetas de peaje serán los primeros sectores en transitar hacia este modelo. Según datos de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), el 95% de las estaciones de servicio ya cuenta con terminales punto de venta y el 98.5% opera en zonas con conectividad, lo que reduce las barreras técnicas para la implementación inmediata. La autenticación biométrica se perfila como un componente central en los sistemas de cobro automatizado. Para el resto de los negocios, la ley exige habilitar infraestructura para pagos electrónicos, informar a los usuarios sobre los métodos disponibles e incorporar herramientas como CoDi y DiMo. En caso de fallas tecnológicas, se permitirá el uso temporal de efectivo o cheques, aunque esta excepción no podrá convertirse en práctica habitual.
El principal desafío de esta transición no es tecnológico, sino de inclusión. El 85.2% de la población mexicana utiliza efectivo para compras menores a 500 pesos, lo que evidencia que la digitalización financiera aún no alcanza a amplios segmentos de la sociedad. Pequeños comercios, misceláneas y puestos de mercado —que operan casi exclusivamente con dinero en efectivo— deberán asumir costos de infraestructura y capacitación que pueden representar una carga significativa. Legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano han señalado el riesgo de exclusión para quienes carecen de acceso a cuentas bancarias, teléfonos inteligentes o internet. La ley contempla medidas de 'transición digital' para mitigar estas brechas, aunque los mecanismos concretos aún están por definirse. Para los estrategas corporativos, la señal es clara: la infraestructura de pagos digitales dejará de ser una ventaja competitiva para convertirse en un requisito regulatorio.



