Zonas francas iberoamericanas como nodos de integración entre Europa y América Latina

Representantes de 53 entidades provenientes de 20 países se reunieron en Cádiz para participar en la XXIX Conferencia de Zonas Francas Iberoamericanas, un foro que posiciona a estos espacios como instrumentos estratégicos de desarrollo económico y articulación entre los mercados europeo y latinoamericano. El encuentro, organizado en colaboración con la Asociación de Zonas Francas de las Américas (AZFA), convocó a responsables de zonas francas, organismos internacionales, universidades, puertos e instituciones durante tres jornadas centradas en comercio, logística, sostenibilidad y atracción de inversiones.

Bajo el lema 'El océano que nos une. Las conversaciones que marcarán el futuro', el debate retomó en la capital gaditana una conversación que no se celebraba en esa ciudad desde 2002. La representación geográfica del evento refleja la creciente relevancia de estas zonas como nodos de integración: Colombia, Costa Rica, Brasil, Panamá, República Dominicana, Uruguay, Paraguay, Honduras, Guatemala, Cuba, El Salvador, Haití, Perú, Curaçao y Aruba, además de la presencia de Port Tampa Bay en Estados Unidos, conformaron una delegación que evidencia el alcance transatlántico del modelo. Datos de la World Free Zones Organization (WFZO) indican que existen más de 5,400 zonas francas en el mundo, generando empleo directo para más de 100 millones de personas, lo que subraya la dimensión estructural del sector en la economía global.

Paralelamente, la conferencia coincidió con el Blue Zone Forum InnovAzul, desarrollado en colaboración con la Universidad de Cádiz, orientado a la transferencia de conocimiento, investigación marina y captación de talento. Esta convergencia de agendas —comercial y académica— señala una tendencia creciente en el diseño de zonas francas de nueva generación: espacios que no solo facilitan el intercambio de mercancías, sino que integran ecosistemas de innovación, formación especializada y cooperación científica. Para estrategas corporativos e inversores con operaciones en Iberoamérica, este tipo de foros representa una señal clara sobre la dirección que tomará la política de atracción de inversión extranjera directa en la región durante los próximos años.