Alimentos para mascotas lideran el crecimiento en grandes conglomerados de consumo masivo

Dentro de los grandes conglomerados de consumo masivo, el negocio de alimentos para mascotas emerge como uno de los segmentos de mayor dinamismo. Datos del tercer trimestre de 2026 muestran que la división de Petcare registró un crecimiento orgánico del 5.3%, superando al café —que avanzó 3.4%— y a la categoría de nutrición humana, que apenas creció 0.3%. Este diferencial no es anecdótico: refleja una reconfiguración estructural en los patrones de consumo familiar, donde las mascotas ocupan un lugar cada vez más central en el gasto del hogar.

El crecimiento del segmento no se explica únicamente por alzas de precios. El incremento real en volumen fue del 4.3%, con una contribución de precios del 1%, lo que indica que la expansión responde a una demanda genuina y no a estrategias inflacionarias. Las ventas globales del segmento alcanzaron los 4,659 millones de francos suizos en el trimestre, con presencia activa en Norteamérica, América Latina, Europa, Asia, Oceanía y África. Según proyecciones citadas por directivos del sector, entre 2019 y 2025 la población de mascotas en mercados emergentes crecerá a una tasa anual compuesta del 5%, frente al 1.9% en mercados desarrollados. El segmento felino es particularmente notable: en economías emergentes, la población de gatos crece al 6.9% anual.

Para los estrategas corporativos e inversores, el dato más relevante es la brecha en cobertura calórica de alimentos comerciales: mientras que en mercados desarrollados el 85% de las necesidades nutricionales de las mascotas se cubren con productos comerciales, en mercados emergentes ese índice promedia el 45%. Países como México, Brasil y Colombia se ubican en un rango intermedio de entre 60% y 80%, lo que representa una ventana de expansión significativa para marcas con capacidad de distribución y posicionamiento en nutrición especializada. Este tipo de análisis, basado en penetración de mercado y cobertura de necesidades, es el mismo marco que utilizó la industria de alimentos infantiles para escalar en economías en desarrollo durante las décadas de 1980 y 1990. El paralelismo sugiere que el sector de mascotas se encuentra en una fase temprana de consolidación con alto potencial de rentabilidad a mediano plazo.