Incentivos fiscales y fondos públicos redefinen el financiamiento de la industria audiovisual

Gobiernos de economías avanzadas están recalibrando sus marcos de apoyo a la industria audiovisual, combinando fondos directos con incentivos fiscales diseñados para atraer producción internacional y sostener ecosistemas mediáticos locales. Esta tendencia, visible en propuestas presupuestarias alternativas que circulan en parlamentos europeos, ofrece señales relevantes para estrategas culturales y tomadores de decisiones en América Latina.

Entre las medidas más significativas destaca la propuesta de incrementar en 150 millones de coronas noruegas el programa de incentivos a producciones cinematográficas y de series, sumándose a un fondo cinematográfico que ya proyecta alcanzar 740 millones de coronas para 2027. Paralelamente, se debate la implementación de una exención del IVA para servicios de noticias digitales, una medida que busca nivelar las condiciones competitivas entre medios impresos y plataformas digitales. Según datos del Reuters Institute for the Study of Journalism, más de 20 países europeos ya aplican tasas reducidas o exenciones de IVA a medios digitales, reconociendo su rol en la sostenibilidad del periodismo independiente.

Para los estrategas corporativos e inversores en la industria creativa de mercados emergentes, estas señales tienen implicaciones concretas. Los programas de incentivos al cine —conocidos como cash rebates o reembolsos de incentivos— se han consolidado como herramientas clave para atraer rodajes internacionales: países como Colombia, República Dominicana y México han desarrollado esquemas similares, aunque con menor escala y estabilidad regulatoria. La discusión europea subraya la importancia de combinar subvenciones de fondos cinematográficos con reembolsos de incentivos dentro de un marco normativo claro, un modelo que el Foro Económico Mundial identifica como factor determinante en la competitividad de las industrias creativas nacionales. Para el C-Level de medios, productoras y fondos de inversión en contenidos, el momento de revisar los marcos regulatorios propios es ahora, antes de que la brecha con economías más avanzadas se amplíe.