Que no falte el champagne: un óleo de Quinquela Martín superó los 150 mil dólares en una noche de subasta

Que no falte el champagne: un óleo de Quinquela Martín superó los 150 mil dólares en una noche de subasta
La reciente subasta organizada por la prestigiosa casa de remates Roldán, ubicada en la emblemática calle Juncal, se convirtió en un evento destacado del mercado del arte argentino. En una atmósfera vibrante, el entusiasmo y la tradición se entrelazaron en una noche donde el arte y la cultura fueron los protagonistas.
A pesar del frío de la noche del 24 de junio, el lugar se llenó gradualmente de asistentes que, con una mezcla de familiaridad y camaradería, compartieron abrazos y opiniones sobre las obras en exhibición. Este evento no solo atrajo a compradores, sino también a aquellos interesados en evaluar el pulso del mercado y el estado actual del arte.
Cuando Nahuel Ortiz Vidal tomó el estrado, la energía en la sala se intensificó, y el champagne comenzó a hacer efecto. Tras establecer las condiciones de venta, el remate dio inicio casi de inmediato. La emoción se palpaba en el aire mientras el martillo caía y las ofertas comenzaban a fluir.
Durante más de una hora, se subastaron 70 obras de arte argentino, con algunas alcanzando cifras de seis dígitos. Ortiz Vidal, con maestría, moduló el ánimo de la sala, pasando rápidamente por las piezas que no encontraron comprador y deteniéndose en aquellas que despertaron el interés de los presentes. Agradeció a cada comprador, creando una conexión casi personal con quienes ofertaban, ya fueran presenciales o telefónicos.
El éxito de una subasta no solo radica en el acto final, sino en la cuidadosa selección de obras de calidad y buena procedencia que atraen a un público diverso. En esta ocasión, se destacaron piezas de artistas reconocidos como Julio Le Parc y una impresionante carbonilla de Matías Duville.
La obra más destacada de la noche fue un óleo de Quinquela Martín titulado “Día de sol”, de 1928, que comenzó con una base de 100 mil dólares y culminó en una puja intensa que alcanzó los 155 mil dólares, desatando aplausos entre los asistentes. Otro destacado fue “Quartier en construcción”, un paisaje urbano de Joaquín Torres García que se vendió por 122 mil dólares, marcando un momento clave en la carrera del artista uruguayo.
La subasta también evidenció la vigencia de los clásicos, con obras de Spilimbergo, Fader y Pedro Figari, entre otros, que encontraron nuevos propietarios. Un autorretrato de Rómulo Macció alcanzó los 79 mil dólares, mientras que dos obras de Ernesto Deira fueron adquiridas por el mismo comprador. Otras piezas, como una caja lumínica de Gyula Kosice, superaron las expectativas de venta, reflejando el interés por el arte contemporáneo y clásico.
La procedencia de las obras, un factor crucial en el mundo del arte, se destacó como un valor añadido en esta exitosa subasta, consolidando el evento como un referente en el mercado del arte en la región.

