Volatilidad del peso colombiano: cómo la política monetaria y fiscal redefinen el mercado cambiario
Tras cambios en la conducción económica, el dólar enfrenta presiones de reservas internacionales e incertidumbre fiscal
Mercado cambiario colombiano experimenta un punto de inflexión tras decisiones estructurales del banco central que buscan estabilizar la moneda local. El dólar ha perdido fuerza significativa a nivel global durante el año, alcanzando en Colombia niveles no registrados desde 2019. En la primera semana de agosto, el mercado eliminó casi…

Mercado cambiario colombiano experimenta un punto de inflexión tras decisiones estructurales del banco central que buscan estabilizar la moneda local. El dólar ha perdido fuerza significativa a nivel global durante el año, alcanzando en Colombia niveles no registrados desde 2019. En la primera semana de agosto, el mercado eliminó casi por completo los aumentos iniciales, cerrando el 6 de agosto con un promedio de $3,157.59, por debajo de la Tasa Representativa del Mercado (TRM) de $3,179.40.
La decisión del Banco de la República de mantener su tasa de interés en 12% y activar un programa de acumulación de reservas internacionales por hasta USD 4,000 millones en dos años marca un cambio táctico en la política cambiaria. Aunque el mercado anticipaba un incremento de 50 puntos básicos en la tasa, la junta directiva optó por mantenerla, con cuatro miembros a favor y tres abogando por un aumento. El programa de reservas implementa subastas mensuales de opciones put por USD 400 millones, ejercibles únicamente cuando la TRM cae por debajo de su promedio móvil de 20 días hábiles. En la primera subasta se adjudicaron USD 399.9 millones de los USD 877.5 millones ofertados, con USD 254.3 millones ejercidos hasta mediados de agosto (64% del cupo). Aunque el volumen es pequeño comparado con el promedio diario del mercado (USD 1,300-1,900 millones en julio), el mecanismo busca mitigar volatilidad sin intervención discrecional.
Analistas proyectan movimientos del dólar en un rango de $3,120 a $3,350 durante la segunda semana de agosto, con riesgos derivados de operaciones de arbitraje de tasas y señales del nuevo equipo económico. El comportamiento de la moneda dependerá de tres factores críticos: datos de empleo estadounidense (publicados el 7 de agosto), inflación local esperada alrededor de 6.21% (divulgada por el DANE el 10 de agosto), y la orientación fiscal del nuevo gobierno respecto a déficit, deuda, reforma tributaria y gobernabilidad ante un Congreso fragmentado. Expertos señalan que el mercado no se enfocará en ceremonias políticas, sino en acciones concretas sobre estos ejes. Al cierre del 9 de agosto, el precio de compra en casas de cambio se ubicaba en $3,355.71, mientras que la venta alcanzaba $3,461.43, reflejando la amplitud del spread en contextos de incertidumbre.
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