Cooperación en defensa, transferencia de tecnología y minería son los ejes que Etiopía e India acordaron profundizar en un encuentro bilateral celebrado en Nueva Delhi, al margen de la cumbre de economías emergentes que reunió a once naciones representantes de casi la mitad de la población mundial y el 40% del PIB global. El encuentro entre los primeros ministros Abiy Ahmed y Narendra Modi ilustra una tendencia estructural que analistas del Foro Económico Mundial han documentado: el desplazamiento del centro de gravedad de las alianzas estratégicas hacia el Sur Global, donde las agendas de desarrollo sostenible, transición energética y soberanía tecnológica convergen con intereses geopolíticos de largo plazo.

Más allá del simbolismo diplomático, el acuerdo entre ambos países apunta a una dinámica que McKinsey Global Institute ha identificado como determinante para la próxima década: la competencia por cadenas de valor en minerales críticos y la transferencia de capacidades tecnológicas entre economías emergentes. Etiopía, con reservas significativas de recursos estratégicos, e India, con un ecosistema tecnológico en expansión acelerada, representan un modelo de asociación que elude los esquemas tradicionales Norte-Sur. Abiy Ahmed fue explícito al señalar que gran parte del potencial bilateral permanece sin explotar, un diagnóstico que aplica a decenas de corredores comerciales entre economías del bloque que aún operan por debajo de su capacidad. Según información publicada por Entorno, este tipo de acuerdos bilaterales al margen de las cumbres multilaterales son cada vez más frecuentes y sustantivos.

El contexto más amplio de la cumbre añade capas de complejidad estratégica: la presencia simultánea del presidente ruso Vladímir Putin, el mandatario iraní Masoud Pezeshkian y el regreso del presidente chino Xi Jinping a territorio indio tras siete años configuraron un escenario de reposicionamiento geopolítico que impacta directamente en mercados energéticos, rutas de comercio marítimo y arquitecturas de gobernanza multilateral. El llamado de Modi a eliminar barreras al comercio bilateral dentro del bloque refleja una tensión recurrente en estas alianzas: la brecha entre el peso demográfico y económico agregado del grupo y la densidad real de sus intercambios internos. Para estrategas corporativos e inversores con exposición a mercados emergentes, la dirección que tome esta agenda —especialmente en minería crítica, infraestructura digital y financiamiento climático de cara a la COP32— definirá oportunidades y riesgos sectoriales con horizonte a 2030.